"La interpelación es un ejercicio democrático. Ese es el deber de todo ministro como parte del Ejecutivo, ir y resolverlo". La frase es del ministro de Educación Jaime Saavedra, quien lamentó que el Congreso, dominado por el fujimorismo, no haya aceptado su pedido de acudir por voluntad propia para responder por las dudas y cuestionamientos que hay sobre su gestión.

Y eso es precisamente lo que refuerza la tesis de que hay intereses subalternos que quieren la cabeza del ministro como parte el plan para tumbarse la Ley Universitaria detrás de su interpelación, aprobaba por el Pleno del Congreso el jueves último, mientras Saavedra era aplaudido en el auditorio de la CADE 2016 en Paracas, como un tácito espaldarazo a él y a lo que esté en juego: la reforma educativa.

Ahora, el titular de Educación deberá presentarse ante la representación nacional el próximo miércoles 7 a las 9.30 am para responder sobre tres temas: la compra de computadoras, el retraso en las obras de los Panamericanos y sobre las conversaciones telefónicas de Francisco Boza, exjefe del IPD. Su interpelación se aprobó con 63 votos a favor (provenientes del fujimorismo, el Apra y dos de Acción Popular), 19 en contra (todo el oficialismo) y 17 abstenciones (del Frente Amplio). 

La bancada fujimorista en la sesión en la que se aprobó la interpelaciòn a saavedra. (La República)

Los escenarios

Esto abre el camino de la censura, que es una prerrogativa del Congreso y que parece ser el objetivo del fujimorismo y el Apra. "Obviamente hay un grupo parlamentario que es mayoritario y va a depender de su posición", dijo Saavedra a La República, en alusión a que solo Fuerza Popular tiene los votos necesarios para censurarlo. 

La moción para solicitar la salida del ministro de Educación del gabinete se puede presentar inmediatamente después de su interpelación, y se debe debatir entre los cuatro y diez días naturales después de la presentación de la misma. Para que sea aprobada se necesita del respaldo de 66 legisladores (más de la mitad del número legal de miembros del Congreso). Fuerza Popular tiene 72 escaños. O sea, cuenta con los votos más que suficientes para hacer caer a Saavedra si quisiera. Si es que se aprueba la censura, el ministro debe renunciar y el gobierno aceptar la dimisión dentro de las 72 horas siguientes.

El fujimorismo niega que detrás de la interpelación esté la intención de bajarse la Ley Universitaria. "¿Saben cuántos votos necesitan para modificarse la Ley Universitaria? Mayoría simple. Con o sin el ministro la Ley Universitaria se puede modificar. (...) Con los votos que hoy tienen las firmas para presentar la moción de interpelación hace rato quien quisiera podía haber modificado la Ley Universitaria", señaló su vocero, Luis Galarreta, pero lo cierto es que está demostrado los nexos e intereses que tienen varios de sus colegas en universidades opuestas a la reforma y que hay hasta proyectos de legisladores para tumbarse la resistida ley.

Cuestión de confianza

En este contexto, una posibilidad que tiene el gabinete es plantear una cuestión de confianza por Saavedra. Es una forma de forzar su permanencia en el Ejecutivo, ya que si es rechazada implica la renuncia inminente de todos los miembros del gabinete. Y esto abre otro camino, ya que según el artículo 134 de la Constitución, si se le niega la confianza a dos Consejos de Ministros de forma consecutiva, el Presidente de la República está facultado para cerrar el Congreso. 

"¿Cuestión de confianza? Que calienten 18 ministros nuevos, no hay problema. Aquí no nos pueden amenazar. Esto es un derecho constitucional", dijo Galarreta, en la sesión del jueves, al respecto.

Pero lo cierto es que es una jugada arriesgada que el oficialismo ha descartado de momento, porque implica que el Gobierno entre en una confrontación total con el Congreso, y hasta donde hemos visto, PPK ha optado por llevar la fiesta en paz con los fujimoristas en el Congreso, más allá de algunos roces y tensiones propios del ejercicio del poder. Incluso, varias decisiones que tomó han sido en ese sentido, lo que le ha granjeado cuestionamientos de distintos sectores, pero que le permitió, por ejemplo, que el gabinete lograra el voto de confianza del Legislativo y que se le deleguen facultades para gobernar por decreto.

"[A PPK] le molesta lo que pueda pasar con Jaime Saavedra, porque realmente él ve lo que está haciendo y dice que está comprometido y que hay apoyarlo", ha dicho el premier Fernando Zavala. "Estamos seguros que vamos a poder voltear la página y seguir adelante", añadió el jefe del gabinete.

De pie. Así aplaudió el público asistente a la cade al ministro saavedra. (La república. 

El desenlace final está por verse. Por ahora, Saavedra goza del apoyo presidencial, de sus colegas del gabinete y de amplios sectores empresariales y de la opinión pública. Incluso, el Ministerio de Educación, bajo su mando, es visto como la tercera institución que más confianza genera entre la población, según el INEI. El Congreso, donde están sus verdugos, está en la otra orilla, entre las que generan más desconfianza en la gente. En todo caso, la eventual censura del ministro sería una especie de condecoración para él.

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