La semana pasada cuatro líderes indígenas ashéninkas de la comunidad nativa Alto Tamaya–Saweto fueron asesinados cuando se dirigían a la aldea Apiwtxa, en la zona fronteriza con Brasil, para coordinar estrategias con miras a impedir las actividades de los narcotraficantes y madereros ilegales en la zona. Hoy la viceministra  de Interculturalidad, Patricia Balbuena, confirmó la noticia. A continuación comparto un texto de Luisa Elvira Belaunde, catedrática del Museu Nacional de la Universidad Federal de Rio de Janeiro.

"Los pobladores indígenas de la región fronteriza con el Brasil están librados a su suerte ante las actividades criminales de madereros ilegales. El 1 de setiembre, Edwin Chota Valera, Jorge Ríos Pérez, Leoncio Quinticima Meléndez y Francisco Pinedo fueron amarrados y baleados frente a sus parientes en la comunidad nativa asháninka de Saweto en las cabeceras del río Tamaya, cerca de la frontera con Brasil. Los dirigentes asháninkas estaban de camino a la aldea Apiwtxa, del otro lado de la frontera, para participar en una reunión de coordinación binacional contra la tala. El crimen, reportado por la Fundação Nacional do Indio del Brasil y la organización indígena ORAU del Ucayali, fue perpetrado por los madereros que habían sido repetidas veces denunciados ante las autoridades peruanas por los pobladores asháninkas.

En varias ocasiones, Edwin Chota y los demás dirigentes habían manifestado su preocupación por las amenazas proferidas contra su seguridad física. Después de años de lucha legal, habían conseguido la titulación de su comunidad nativa pero sus denuncias contra las actividades de los maderos en sus tierras y alrededores no recibieron el respaldo oportuno para garantizar la protección efectiva de sus tierras y de sus personas.

Su monstruoso asesinato a sangre fría se viene a sumar al escenario de violencia generalizada vigente en la zona fronteriza. Una vez más, la población indígena asediada por colonos criminales está abandonada a su suerte por el Estado, de cuya integridad han demostrado una y otra vez ser los mejores defensores. En los últimos meses, el mundo asistió chocado a la salida de grupos aislados en busca de alimentos y respaldo, asediados por la violencia generada por los madereros. El asesinato de los cuatro líderes asháninkas, héroes de la frontera, no puede pasar desapercibido: la frontera está en manos de los criminales."

edwin chota: "no tenemos protección ante los madereros"

Entrevista a dirigente asháninka Edwin Chota (abril 2013)


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