En enero del 2018, el Grupo Intercorp, dueño de farmacias, laboratorios y clínicas, entre otras empresas, pagó US$583 millones para hacerse de los activos de Quicorp S.A.. Con ello, InRetail Pharma S.A. pasó a ser dueña de Mifarma, Inkafarma, BTL, Fasa, Arcángel, laboratorios Quilab y Cifarma, así como de las distribuidoras Química Suiza y Albis.   

En los estados financieros de la compañía, a marzo del 2019, la compra de Quicorp se detalla de la siguiente manera:

Según la demanda que, este viernes, presentaron representantes de pacientes con enfermedades crónicas, actualmente, InRetail Pharma S.A. tiene el 83% de participación en el mercado farmacéutico peruano, vale decir en el sector privado de las farmacias y boticas. Para el Grupo Intercorp, "no existe monopolio de farmacias", ya que compara a farmacias del sector público con las del sector privado. En comunicación enviada a LaMula.pe, la compañía señala lo siguiente:

"El principal actor en el sector salud y medicamentos es el Estado con más del 90% de la población dentro del sector público (SIS, Essalud y FFAA) y más del 80% de la dispensación de medicamentos (IMS). El restante 20% del mercado es el privado, en el que existen casi 17,000 farmacias a nivel nacional (según la web de Digemid), de las cuales nuestras cadenas representan cerca del 12%".

Para el abogado Mario Ríos, uno de los demandantes, esta comparación que hace la compañía de Rodríguez-Pastor desvía la atención del problema relacionado a las farmacias privadas. "Comparan de manera interesada la existencia física de pequeñas boticas con su red de establecimientos. Es evidente que las magnitudes de capitales en la venta de medicamentos no tienen comparación", afirmó.

Según el sociólogo Francisco Durand, el Grupo Intercorp mantiene una "posición de dominio fuerte" al tener un total de 2,043 puntos de venta. El segundo lugar en farmacias de cadenas es Boticas y Salud con 160 puntos de venta, muy lejos de InRetail Pharma S.A. Al respecto, la compañía respondió que estos puntos de venta solo serían el 12% del total.

"Esto evidencia la cantidad de actores que compiten en el mercado farmacéutico", señaló.

Para Durand, investigador de los grupos empresariales familiares peruanos, si bien esto no puede ser definido exactamente como "monopolio", sí constituye una "concentración vertical" en el sector salud.

Según el estado financiero de la compañía, el Grupo Intercorp posee, además de cadenas de farmacias, empresas que se dedican a la manufactura y empaque de farmacéuticos (Cifarma S.A.C.), distribución de farmacéuticos (Droguería La Victoria S.A.C.), comercialización (Química Suiza S.A.C. y Albis S.A.C.), fabricación, venta, almacenamiento y distribución de productos naturales y farmacéuticos para la salud (Vanttive S.A.C.), entre otras empresas del sector salud. Ante la pregunta de si esto sería una "concentración vertical", la compañía respondió que: 

"El grupo solo cuenta con un laboratorio, el cual tiene una capacidad muy limitada y está lejos de ser un actor relevante en el mercado, representando solo el 2% de las compras de Inkafarma y Mifarma. La principal fuente de abastecimiento, tanto de Inkafarma como de Mi Farma, son los laboratorios terceros nacionales".

Para el sociólogo Emilio Salcedo, investigador de las relaciones entre empresa y Estado, el hecho de que el Grupo Intercorp tenga solo un laboratorio podría representar solo el 2% de las compras de las cadenas, pero advirtió que "puede tratarse de medicamentos de alta demanda y rotación, haciendo un nivel de ventas significativo".

Por otro lado, sobre el número de farmacias públicas y privadas, señaló que "no puede abordarse tomando valores absolutos, sino más bien relativos".

"No pueden contarse como parte de un mismo universo, las farmacias de los sectores público y privado pues, para empezar, funcionan con lógicas distintas si bien su funcionalidad esencial es la dispensación de medicamentos. Si bien suele ser por deficiencias internas del aparato público, en lo que respecta a provisión y accesibilidad de medicamentos, el 57% de los asegurados se ve empujado a comprar medicamentos en boticas y farmacias privadas. Ese alto porcentaje de clientes potenciales no encuentra un mercado competitivo, sino más bien un mercado concentrado y hegemonizado por las cadenas de Intercorp", afirmó.

 

fuente: francisco durand / emilio salcedo

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fuente: salud con lupa

La demanda de pacientes con enfermedades crónicas sostiene que, con la gran compra del 2018, las empresas InRetail Pharma S.A. y Quicorp S.A., "han violado los artículos 61° y 65° de la Constitución, que promueve la libre competencia y el abuso de posiciones dominantes o monopólicas, así como garantizar el derecho de los consumidores a ser protegidos de las mismas".

Para los demandantes, "existe una amenaza cierta inminente del derecho a la salud reconocido en el artículo 2.1 de la Constitución, en su dimensión difusa". "También se vulnera el principio de Estado social de Derecho, en cuanto esta situación resulta especialmente lesiva para las poblaciones más vulnerable, como los niños, niñas, adolescentes, adultos mayores y personas en situación de pobreza y pobreza extrema", se lee en la demanda.

Lo que piden las personas representantes de pacientes con enfermedades crónicas es lo siguiente:

a. Reconocer que InRetail Pharma S.A. y Quicorp S.A. han vulnerado el derecho fundamental a la salud, el principio constitucional de libre competencia, la proscripción del abuso de posiciones monopólicas, así como los derechos del consumidor y el principio del Estado social de Derecho, al hacerse de una posición de dominio dentro del mercado farmacéutico.

b. Declarar la nulidad del contrato de compraventa del 26 de enero de 2018 celebrado entre InRetail Pharma S.A. y Quicorp S.A., por el cual la primera compró el 100% de las acciones de la segunda.

c. Ordenar al Ministerio de Salud, a través de la Dirección General de Medicamentos y Drogas, elaborar un protocolo para la fusión de empresas en la que se establezcan directrices para evitar el monopolio o posiciones de dominio en la producción de insumos, medicamentos y equipos médicos.

Los demandantes son Luis Lazo (Foro Salud), Saturnino Espinoza Jiménez (padre de un niño con insuficiencia renal crónica terminal), Sabino Pezo Tanchiva (paciente con diabetes avanzado), Mario Ríos (Fecame), y las congresistas Mirtha Vásquez y Rocío Silva Santisteban. Por otro lado, los demandados son los representantes de InRetail Pharma S.A., Quicorp S.A., y el Minsa. La demanda fue presentada, ayer viernes 19 de junio, ante el Juzgado Constitucional de Turno de la Corte Superior de Justicia de Lima.

[Foto de portada: walac]


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