Era algo que se veía venir, señaló la alcaldesa de San Pedro de Coris (Huancavelica), Yanet Meza Aguirre, al despacho de la congresista Marisa Glave (Nuevo Perú). El pasado 10 de julio, se derramaron aproximadamente 67,487.80 m3 de relaves de la mina Cobriza (Doe Run). El deslizamiento afectó a un un área aproximada de 41,574 m2 dañando la subestación eléctrica de la empresa y el taller de mantenimiento de la empresa comunal consorcio Coris Pampallca hasta llegar al río Mantaro. Este no es un caso aislado, "sino que se suma a un conjunto de eventos similares producto de una irresponsable actividad minera que afecta los derechos fundamentales de las personas y al medio ambiente", señaló Glave.

El historial de Doe Run es conocido por La Oroya, ciudad a la que convirtió en la quinta más contaminada del mundo. Ante lo ocurrido en Huancavelica, el Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental (Oefa) verificó la emergencia ambiental, ordenó a la empresa recoger el relave y dio un plazo de 20 días hábiles para remediar el suelo, lecho y ribera del río Mantaro y otras zonas que hayan sido afectadas. En caso la minera no cumpla con estas medidas, el Oefa señaló que se impondrán las multas coercitivas. 

Por su parte, el Ministerio Público (MP) abrió investigación preliminar a la empresa. La Fiscalía Especializada en Materia Ambiental de Ayacucho-Huamanga dispuso el retiro del material deslizado. El derrame fue causado por una filtración desde el interior del relave, explicó la fiscal adjunta provincial, Iris Ayala Morales. La magistrada también explicó ante las autoridades y la población la alteración al parámetro de turbidez, "lo cual impide determinar la presencia de metales pesados, pues se requiere de su análisis en laboratorio". Por ello,  especialistas extrajeron siete muestras de agua del río y una de sedimentos.


Este derrame de desechos mineros afectó a la zona cercana al centro poblado Expansión Cobriza. Autoridades y ciudadanos de este lugar señalaron, en declaraciones a Cuarto Poder, que no se oponen a la actividad minera, sino que piden que venga otra empresa (que no sea Doe Run) y que realice actividades extractivas que respeten el medio ambiente y ofrezca trabajo digno.

Un documento del Ministerio de Cultura sobre las comunidades campesinas de Huancavelica ya advertía sobre el peligro de contaminación en la zona.

"Si bien, la comunidad reconoce los avances en el tratamiento de aguas residuales, residuos sólidos y la disposición de relaves; sin embargo, los depósitos de relave, que no están protegidos, generan contaminación ambiental que afecta especialmente a la población escolar que asiste diariamente a clases a escasos 50 metros de la cancha de relave".

Además, según el Mapa de Pobreza del Perú, 84 distritos en situación de pobreza se ubican en Huancavelica, una de las regiones más pobres del país con 89% de sus distritos en esta condición, entre los que se encuentra San Pedro de Coris, donde se ubica esta mina de Doe Run.


[Foto de portada: Ministerio Público / Oefa]


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