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Antonio Zapata: "El escenario actual se debe más a las grandes incongruencias del Perú que a un plan maquiavélico"

El historiador, que en su nuevo libro ahonda en las raíces ideológicas de los principales candidatos de derecha de estas elecciones, explica por qué la confusión electoral actual no es un novedad y por qué es necesario dejar los prejuicios y adjetivos de lado para entender las propuestas de la derecha. 

Publicado: 2016-03-10

“Estaba seguro que esto iba a ocurrir”. A cuatro semanas de las elecciones nacionales, el Jurado Nacional de Elecciones acaba de dejar fuera de carrera al segundo lugar de las encuestas, Julio Guzmán, y a la sorpresa ya en caída, César Acuña. La reciente noticia crea una incertidumbre nacional, pero el historiador Antonio Zapata no parece sorprendido. “La transición del año 2000 tenía muchas promesas y una a una se fueron dejando de lado, como la corrupción”, explica en la sala de su casa mientras se frota la frente para controlar la transpiración del verano. “Quedaba la seriedad y confiabilidad de los organismos electorales que eran instituciones en las cuales la ciudadanía tenía una buena apreciación. Ahora lo único que nos quedaba de esa transición se ha venido abajo”. 

Zapata acaba de publicar el libro Pensando a la derecha (Planeta), que define como “una historia de la derecha, escrita por alguien de izquierda que pretende que un lector de derecha aprenda de sí mismo”. A partir de las principales opciones electorales que se perfilan de derecha actualmente, Zapata rastrea en el libro la evolución de esas ideas en la historia política del país: la transición en zigzag del aprismo desde la izquierda a la derecha, el clientelismo fujimorista que tiene sus raíces incluso en la república oligárquica de finales del siglo XIX que tiene ahora los rostros de Keiko Fujimori y César Acuña, así como el paso de la derecha intelectual a la tecnocrática hoy expresada en Pedro Pablo Kuczynski (PPK) pero que puede partir desde el papel político del sacerdote Bartolomé Herrera a mediados del XIX.


¿Cómo tomas la noticia de la separación de Guzmán y Acuña del proceso electoral?

Mal en el sentido que me parece que los poderes electorales no deben disponer de tanto poder para excluir a grupos políticos de la competencia. Esos poderes deberían ser para poner sanciones de algún tipo, pero tener el poder de excluir es demasiado, más aún si las razones son de orden administrativo. Se ha comprometido la legitimidad del proceso electoral.

tomada de fernandobelaundeterry.com.pe

En el libro das cuenta de diversos momentos en el siglo XX en el que determinados gobiernos o el stablishment le negaron la participación a determinados candidatos para que no lleguen al poder. ¿Cuál dirías que es el caso más similar a lo que estamos viviendo hoy?
Hay un caso relativamente reciente que no está en el libro porque es de carácter municipal: el caso de (Alex) Kouri. El resultado fue que sus partidarios, con sangre en el ojo, hicieron lo posible para que Lourdes, que creían que había hecho la maniobra, no salga adelante. Buscaron un alternativa y esa fue Susana Villarán que llegó a la alcaldía de manera inesperada. Pero más atrás en la historia hay el famoso manguerazo a Fernando Belaunde en 1956 cuando el Jurado Nacional Especial de Lima le dijo ‘no’ a su candidatura porque incumplía ciertos trámites administrativos. Él concentró a su gente en la plaza San Martín y se dirigió a Palacio de Gobierno y se encontró a la mitad de Jirón de la Unión con un rochabus. Pero en esa oportunidad Belaunde logró que el Jurado Nacional revoque la decisión del Electoral de Lima y pudo inscribirse y quedó segundo. Y el último es el clásico caso de Haya de la Torre cuando el ejército vetó a su partido y estuvo fuera de la ley para luego, cuando fue tolerada su participación, lo hiciera a condición de que él no fuera candidato presidencial. Eran circunstancias completamente de fondo y no por pretextos administrativos como en este caso. Pero también fue un momento en el que un gran actor estaba excluido.
En esos momentos era muy claro quién le negaba a algún candidato la participación. Ahora en este caso lo que se tiene son puras hipótesis y teorías de la conspiración sobre quién está manejando estas decisiones. ¿Cuánto crees que hay ahora de esas mañas que habían antes desde el gobierno o el stablishment?

Claro, en esa época era una tarea inútil tratar de distinguir entre el Jurado Nacional y el gobierno de turno. Muchos años ese fue el patrón con contadas excepciones. En nuestros días el estado de derecho ha avanzado, la separación de poderes es más real que antes, aunque no completamente. Una teoría de la conspiración implica un país, un Estado, una sociedad ordenada donde hay un poder detrás que engaña a los demás y logra tejer hilos a su favor. Si algo de eso tenemos es el APRA, un partido histórico que se mantiene unido, que tiene un líder, que antes tuvo otro, y que hace mucho ha tejido ramificaciones en diversas áreas, entre ellas el Poder Judicial. Pero no creo que maneje completamente a estas como si fueran su chacra y tome un acuerdo en su comisión política que luego se traduce en el Poder Judicial como correo de transmisión. Tenemos organismos como el Jurado pero que no están respondiendo a un plan maquiavélico que mueve todos los hilos. El escenario actual se debe más a los grandes desórdenes burocráticos y las incongruencias que son tan típicas del Perú y no tanto a plan maquiavélico.

tomada de www.tvperu.gob.pe

¿Por qué Alfredo Barnechea y Julio Guzmán no están en los candidatos que analizas?
Barnechea pertenece a un partido de centro que es una tercera tradición. El centro no es solo un punto referencial, también tiene planteamientos orgánicos, como la Democracia Cristiana, Acción Popular, Somos Perú, Perú Posible, que merecen un libro propio. En el caso de Guzmán se trata de un tecnócrata que pertenece a la tendencia de PPK. Lo que veo en esa tecnocracia es que siempre se ha acomodado y que ha tenido muy buenos primeros ministros: Beltrán fue un excelente ministro de Prado, Ulloa lo fue de Belaunde dos, y PPK mismo fue ministro de Belaunde y de Toledo. Ese grupo tecnocrático tiene como eje de pensamiento acomodarse con quien ejerza el poder político y ocupar ciertos ministerios claves que le den continuidad al modelo y no necesariamente a los gobiernos. En esta oportunidad han decidido jugarse una carta propia con PPK para una segunda generación de reformas neoliberales después de los noventas: privatizar Petroperú, Sedapal, flexibilizar las leyes laborales. Eso hasta ahora no les ha ligado porque no hay voluntad política de los gobiernos que no son auténticamente tecnocráticos.
Del otro lado de los tecnócratas mencionas que hay una rama de derecha intelectual. A raíz de Haya mencionas cómo él creó un discurso filosófico para adaptarlo a sus propuestas. ¿Cuán necesario crees que son esas bases filosóficas hoy en día?
Los conceptos mismos de izquierda y derecha corresponden a otra época en la cual habían grandes corrientes doctrinarias y filosofías de vida. Uno pertenecía a un campo ideológico antes que a uno político, tu elección política se desplegaba de una visión de la vida. Esa época de las grandes narrativas terminó con el neoliberalismo. Haya es un producto de su época y tuvo la suficiente altura y calidad para armar un discurso integral. En nuestros días no se puede pedir lo mismo, estamos ya en otra dimensión. Lo que se le pide a un líder hoy es cierta capacidad de comunicación y cierta capacidad de reacción instantánea para estar siempre bien situado. Mal se haría en no tomar en cuenta el paso del tiempo.
¿Ves que alguno los candidatos haya intentado algo en esa línea?

Por eso creo que Barnechea tiene posibilidades, porque es visto como serio. Acuérdate cómo fue visto Cornejo en las elecciones municipales: alguien serio, profesional y que tenía un discurso. Me parece que eso equivale a Barnechea y Mendoza que aparecen con un discurso frente al modelo que no es pura denuncia. Hay un buen grupo de la población, que probablemente no es la mayoría, que quiere algo serio, profesional y bien meditado.

Foto: raúl García / lamula.pe

Tu ya has tratado esta historia mucho en los cusos que dictas en distintas universidades. ¿Este libro en particular ha cambiado la visión que tenías de las derechas?
Sí, en el sentido que me ha ayudado a sistematizar. Uno dicta cursos donde la derecha es un actor en medio del APRA, de la izquierda, del ejército. Enfocarme en un solo campo me ha permitido encontrar que hay tres grandes corrientes y tendencias históricas, que la historia del APRA tiene desplazamientos. Sabía muchas de estas cosas, pero al no tenerlas sistematizadas no tenía los conceptos tan claros.
Una de las primeras cosas que escribes en el libro es que necesitabas “paciencia para comprender de buena fe” las propuestas de la derecha. ¿Cuánto de nuevo te ha revelado la mirada paciente?
Cuando yo era joven todos éramos de izquierda y por ahí habían unos liberales que estaban perdidos. Ahora que tengo sesentas es al revés. Ahora he podido terminar de pensar en el cómo, cuándo y por qué de este cambio. En alguna medida he visto que fue Hernando de Soto quien tuvo la habilidad de llevar el agua para el otro molino y que el libro de José Matos Mar sobre el desborde popular y la crisis del Estado es como el canto del cisne de la versión izquierdista.
Mencionas al inicio del libro que hay una carencia de investigaciones sobre la derecha. ¿A qué crees que se debe?

Ser de derecha tiene algo de peyorativo. La gente de izquierda se identifica como tal con cierto orgullo. Podemos estar super divididos pero nos identificamos. Por el contrario, el campo de la derecha tiene menos reconocimiento de sus propios integrantes y eso hace que sea un poco más oscuro. Los intelectuales en el Perú han sido más de izquierdas y el campo de la historia de la izquierda y las luchas obreras y populares ha resultado con una cuota de heroicismo, mientras que los estudios de la derecha son los ricos, el Club Nacional, la gente de élite, la plata, y eso es un poco más materialista y menos idealista. Es un objeto de estudio más misio.


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Escrito por

Raúl Lescano Méndez

Periodista. Editor de la revista Poder. @rlescanomendez


Publicado en

Redacción mulera

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