Cómo mejorar la educación es una pregunta que no tiene una sola respuesta. No hay fórmulas mágicas por más que hayan países que hayan aplicado modelos que les han funcionado muy bien, como es el caso de Finlandia, Japón, Canadá, entre otros. Sus sistemas, claro, no son replicables debido a que las características y problemas de cada país requieren distintas estrategias. Sin embargo, en todo los casos la educación significa lo mismo: dirigir, encaminar, desarrollas, perfeccionar las facultades intelectuales, físicas y morales, principalmente, de los niños y jóvenes. Por ello la neurociencia y la psicobiología pueden ofrecer "sugerencias de carácter práctico" para mejorar la enseñanza a corto y mediano plazo. 

El catedrático Ignacio Morgado Bernal, de la Universidad Autónoma de Barcelona, ha brindado al diario El País, a propósito de las propuestas debatidas en España, algunas de estas premisas para complementar los ofrecimientos más teóricos y filosóficos. 


La actividad física

Siempre se vincula la educación principalmente a temas de carácter intelectual y cívico, sin embargo el ejercicio físico fortalece la capacidad cerebral para una mejor memoria, flexibilidad y velocidad de procesamiento de información. Esto debido a que la actividad física genera la proteína necesaria para que las neuronas desarrollen mayor conexión. 


Evitar el exceso de grasas

La alimentación con alta cantidad de grasas reducen la sensibilidad de los receptores NMDA, moléculas del cerebro que forman parte de los mecanismos que hacen posible la formación de la memoria. La experimentación actualmente en curso indica que la restricción calórica en la alimentación favorece la mayoría de procesos mentales.


El sueño como aprendizaje

Las horas de sueño pueden potenciar el aprendizaje tanto antes como después del estudio: prepara al cerebro para aprender y también ayuda a la estabilización de la memoria. "El sueño es, por tanto, una forma cerebral de practicar y fortalecer lo aprendido durante el día". Resulta que mientras descansamos, el cerebro en realidad está trabajando: integra la nueva información, descubre regularidades en esta, genera inferencias. 


Aprender a resolver problemas

Materias como la filosofía o las matemáticas promueven "la memoria de trabajo". Esta hace referencia a la que se utiliza particularmente para planificar el futuro y tomar decisiones. Es la capacidad para razonar y resolver problemas nuevos. 


Más preguntas

El aprendizaje comúnmente se interpreta como el acto de recibir nuevo conocimiento. El ejercicio de las preguntas rompe ese método haciendo que el estudiante gane autonomía para aprender por sí mismo en el futuro. 


El recuerdo de lo aprendido 

Repasar lo aprendido beneficio la memoria a largo plazo y permite mantener la atención durante largos periodos de tiempo. "Tal actividad aumenta la sensación subjetiva que tiene el estudiante de estar aprendiendo y reduce así su ansiedad respecto a evaluaciones posteriores".


El estrés no es malo

Bajo cierta presión moderada algunas estructuras cerebrales contribuyen al aprendizaje y la memoria. Un modo de inducir esa emoción o estrés moderado en los alumnos consiste en proporcionarles antes que nada información motivadora sobre la materia a aprender. 


La sencilla y compleja tarea del leer

La lectura continúa siendo una de las actividades intelectuales más potentes. Leer requiere activar la percepción, la memoria y el razonamiento, acciones comprometidas principalmente con el hemisferio izquierdo del cerebro, dotado de capacidades analíticas, pero decodificar las letras, las palabras, las frases y convertirlas en sonidos mentales requiere activar amplias áreas de la neocorteza cerebral. La lectura refuerza también las habilidades sociales y la empatía, además de reducir el nivel de estrés del lector.


Otros lenguajes 

Los bilingües son más rápidos y efectivos que los monolingües, debido a que tienen una mayor atención selectiva y de conmutar contenidos mentales, lo que facilita el aprendizaje complejo. Cuanto más temprana, asidua y frecuente es la práctica de otra lengua, mayores son los beneficios que se pueden percibir hasta la vejez. La música cabe también como otro lenguaje. 


Contar lo aprendido

Las exposiciones o los exámenes orales permiten alejarse de la simple memorización para dar paso a la comprensión de la información. Esto tiene un efecto a largo plazo mejor que el del repaso de apuntes. 

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