El artista Venancio Shinki falleció esta mañana a los 84 años. Conocido por una obra con visos surrealistas y una particular imaginería de distinta fuente, su fallecimiento se hizo conocido luego de que el artista Eduardo Tokesh informara en redes sociales sobre el hecho.
Shinki nació en Chancay en 1932. Su padre fue Kitsuke Shinki, inmigrante japonés, nacido en Hiroshima, quien murió cuando el artista tenía tan solo nueve años. Su madre, Filomena Huamán, de Huari, falleció cuando él tenia 14 años.
En 1954, ingresó a la Escuela Nacional de Bellas Artes. Egresa de la misma en 1962 con el Premio Especial de Pintura “Sérvulo Gutiérrez” y una medalla de oro.

Participó en la VII y XXII Bienal de Sao Paulo, Brasil; la II Bienal de Arte Americano, Argentina; la I y II Bienal de La Habana, Cuba; la Bienal en Quito, Ecuador. Ha tenido muestras individuales en Washington, Bogotán, Milán, Chiavari, Caracas, Nueva York, entre otras.
Venancio Shinki: retrospectiva 1960-2000 fue editado por el Instituto Cultural Peruano Norteamericano (ICPNA) y reúne una parte importante de la obra del artista. El libro apareció en conjunto con una muestra retrospectiva en las galerías del ICPNA en el 2001.

Venancio en sus propias palabras:
"Siempre me pregunté quién era yo. A mi regreso de un hermoso viaje a Japón, me quedé meditando quién era yo. No salía de mi casa durante días, hasta que accidentalmente escuché un huaino en la radio. Entonces me digo lisuras: Oye, cojudo, estás en el Perú, eres latinoamericano. Dios quiso que nacieras en esta tierra, por eso gozas este huaino. Y es verdad. Sin ninguna amargura, amo a mi país" (aquí)
Sobre cómo quiso ser pintor:
"Llega a mis manos una revista y al pasar las hojas veo una cara de una mujer. Guau, decía, este sí que es un gran fotógrafo: esa luz que le pone, esa media tinta que le deja en la cara, el fondo que ha elegido. Es un trome. Y abajo veo y decía: óleo pintado por fulano de tal (risas). Entonces yo dije: ah, no, de todas maneras tengo que ir a Bellas Artes" (aquí).
"Ser pintor es ser terco, un poco loco, un poco irresponsable, pero vale la pena. Es una pasión, sin duda alguna" (aquí)

También puedes leer: