Ojo con el proceso disciplinario

"El mercado potencial de la hoja de coca lícita es tan o más grande que el del narcotráfico"

Alfredo Menacho, director de Wawasana y miembro del directorio de Adex, conversa con LaMula.pe sobre la hoja sagrada.

Publicado: 2015-11-09

En diez años, desde el primer foro sobre la hoja de coca realizado en la Universidad de San Marcos, varios cambios positivos se han hecho notar. Bolivia ha renegociado los términos de la adhesión de su país a la Convención Única de la ONU, haciendo valer en las instancias internacionales un proceso democrático interno que reconoció -en la nueva Constitución del Estado Plurinacional- el valor histórico y cultural del consumo de la hoja de coca, y por ende la legitimidad de su producción. En Colombia, también, los representantes indígenas han conseguido (aún en pleno auge de las políticas prohibitivas) tanto crear un mercado legítimo para la coca y sus derivados orgánicos, como frenar la campaña difamatoria contra 'La Mata que Mata'. En todo el continente, se va creando un nuevo consenso, pragmático y progresista, y abierto a las amplias reformas que tendrán que acompañar el final de la equivocada, fraudulenta y fracasada 'guerra a las drogas'.

En todo lugar, los diversos foros sobre la hoja de coca se han dado el reto de enfrentar la deshonestidad científica de las autoridades que han querido condenar la coca como 'estupefaciente", y han llamado la atención de un nuevo público, más propicio a escuchar, entender y difundir las bondades y virtudes de esta planta. Este también es uno de los propósitos del VI Foro Internacional de la Hoja de Coca, que hoy y mañana se lleva a cabo en Lima. LaMula.pe conversó con Alfredo Menacho, uno de los organizadores.

"El VI Foro de la hoja de coca es un espacio creado por Comunidad Tawantinsuyu, un grupo de gente que solo tiene como armas su amor por la hoja de coca, en base al conocimiento de la misma que le ha dado su uso ritual, medicinal, energético y nutricional. Este foro viene haciéndose hace años, sin ningún apoyo, en Argentina, Bolivia, Ecuador y ahora, por segunda vez, en el Perú, su primera casa. El foro pretende recuperar nuestra memoria ancestral, recordándonos que debemos comer, masticar, picchar e incluir nuestras plantas maestras plenamente en nuestra vida cotidiana. Esta vez hemos decidido acompañar este esfuerzo de recuperación desde Adex, a fin de señalar el gigantesco negocio potencial que es para las empresas, la política y la sociedad la hoja sagrada de los Incas".

Mientras hay quienes critican a la hoja de coca, ustedes hablan de las virtudes de la coca, ¿Cuánto se ignora de este recurso natural?
Se ignora casi todo. La hoja ha sido usada durante milenios y nunca ha recibido la suficiente investigación seria aunque sí muchos prejuicios, evaluaciones superficiales y demás. Los que la consumimos hemos ido validando algunas de esas virtudes, pero sucede que algunos de nosotros también somos profesionales, investigadores, médicos, etcétera. De ahí partieron algunas investigaciones privadas. Sin embargo, los esfuerzos mayores fueron los de Hipólito Unanue, quien la llamaba el “architónico del reino vegetal”.
¿Cuál es la situación legal de la hoja de coca en el Perú?

En el Perú la hoja de coca es lícita pero su comercialización está totalmente restringida por la intermediación monopólica de Enaco, una empresa pública muy ineficiente que, en el mejor de los casos, debería ser un ente supervisor, tal como lo permite la Convención de Viena de 1961, que obligó al Perú a dicho manejo, aunque dejó libre la posibilidad de manejar un ente supervisor. Dicha ineficiencia ha propiciado un contrabando interno y su secuela de microcorrupción. Esa sola razón debería llevarnos a plantear un cambio de rumbo hacia una apertura al sector privado que permita manejar una oferta más estable, de mayor calidad y mejores precios para el productor, así como su la descriminalización de un creciente número de campesinos cocaleros.


¿Y en el ámbito internacional?
En el ámbito internacional hay mucho por hacer. En tiempos de liberalización de la cannabis, otra de las plantas prohibidas por la Convención de Viena, aunque mucho más sicoactiva que la coca, es imperativo aunarse a la corriente, por lo demás claramente definida por Uruguay y consolidandose plenamente en los Estados Unidos, y recuperar la hoja de coca como insumo industrial lícito, en donde su mercado potencial es tan grande como el de la cocaína si se trabaja de manera intensiva y en todas las categorías de mercado en la que la hoja puede y debe participar. El mercado de la cocaína es de más o menos 85 mil millones de dólares anuales. La gerencia de Estudios Económicos de Adex ha preparado un análisis de dichas categorías y estos alcances serán presentados el martes en el foro.
La experiencia boliviana es para tomar en cuenta...
En Bolivia la experiencia es distinta desde la visión de su Estado. Hay una voluntad política al respecto por el hecho de que su presidente sea un exdirigente cocalero. Hasta tienen un viceministerio de la hoja de coca. Sin embargo sus capacidades empresariales son pobres y no han desarrollado la potencia necesaria en cuanto a desarrollo de productos, capacidad logística y financiera, gestión empresarial y empoderamiento del sector privado por razones entre ideológicas y limitaciones conceptuales y metodológicas, entre otras, además de estar restringidos al mercado interno. Al final es un tema de subadministración. 
Este foro busca replantear cómo se califica a la hoja de coca en términos académicos...

La importancia de este foro es muy relevante. La investigación científica ha dado saltos enormes de 1961 a la fecha, y el mercado de productos naturales, solo en plantas medicinales, es de 65 mil millones de dólares hoy en día, sin hablar de todas las demás categorías de mercado en las que la hoja de coca puede competir y, en algunos casos, descollar. Esto configura un entorno muy favorable que debe ser aprovechado, más aún frente al fracaso rotundo de la guerra contra las drogas, las políticas de interdicción, etcétera. 

Las conclusiones de este foro deberán estar alineadas con la necesidad de una revisión de fondo sobre los marcos de referencia científicos con los que se midió en su momento la hoja de coca, así como en relación a los mercados potenciales que esta panacea andina trae consigo. Si el mercado de la cannabis, solo en los Estados Unidos es, a la fecha, de 11 mil millones de dólares y se proyecta que para el 2020 será de 35 mil millones, creo que ahí tenemos un par de buenas razones para poner en revisión a la coca, una hoja que ha sido ninguneada por aquellos cuyos sueldos dependen de su mala fama y sub utilización. La Ciencia con mayúsculas no prejuicia, hace Investigación y luego, las empresas privadas Desarrollo. En un país como el Perú, en el que el rubro investigación y desarrollo ocupa un porcentaje infinitesimal del presupuesto público y privado, es el colmo que algunos pretendidos científicos de Devida se rasguen las vestiduras sin siquiera haberla consumido y menos investigado seriamente.

¿Cuán importante es contar con una hoja de coca orgánica?

La posibilidad de hacer hoja orgánica certificada me la planteó el coronel Jorge Rojas el año pasado, cuando él era presidente de CodeVraem. Los militares que sí están haciendo su chamba en el Vraem necesitan con urgencia una herramienta que les permita lidiar con el narcoterrorismo y hacer cohesión social a favor del Estado. La posibilidad de hacer una hoja de alta calidad solamente se condice con la posibilidad de hacer una comercialización libre y privada. Es complicado pero si tuviéramos la seguridad de que la hoja está limpia y es orgánica –no olvidemos que, tanto en harina como en hoja, se consume directamente- podríamos pagar más e ir generando un mercado como el que se le creó a la quinua o a la kiwicha en su momento. Solo se necesita alguien que la vea y la voluntad política para iniciar los cambios. Alguna vez, conversando con Humberto Speziani sobre el tema me dijo: 'Alfredo, si hay mercado, el resto se termina arreglando tarde o temprano'. 

Nosotros hemos verificado al interés del mercado en Rusia, en Europa, en Estados Unidos. Y eso que solo hablamos de hoja o de tés filtrantes. Es verdad que el camino aun está plagado de obstáculos, pero también es verdad que si no empezamos hoy no la hacemos nunca. La hoja de coca ya tuvo un mercado internacional a partir de su buena fama como energizante, anestésico y medicinal. Con la fama que tiene ahora, es cuestión de hacer un clic y atacar el mercado de alimentos funcionales, de superfoods, de energizantes, entre otros productos, y avanzar. Las condiciones legales se irán modificando poco a poco. Casi nadie creía que Uruguay iba a legalizar la marihuana y que Estados Unidos, el gran padre de las guerras contra las drogas iba a hacer lo propio en su territorio. Pero el mercado es fuerte y ya escuchamos a Humberto, si el mercado existe, el mar de problemas se abrirá tarde o temprano. 

De lo que se trata es de recuperar nuestro recurso natural...

La harina de coca es una manera simple y sencilla de ingerir hoja de coca, sobre todo para algunos problemas específicos. Desde que el primer foro dio lugar a un reportaje televisivo, el mercado de la harina de coca se ha disparado, aun cuando no ha llegado ni de lejos a su techo. La potencia energética de la hoja en harina es tal que nosotros la comemos mezclada con miel de abeja y chocolate a veces en la oficina y todos duplicamos casi nuestra performance física o intelectual. Si solamente le compráramos a los campesinos cocaleros harina de coca, podríamos pagarles más de lo que les paga el narcotráfico y Enaco juntos. 

Cuando pienso en las compras desmesuradas de maca por parte de los chinos del año pasado me pregunto qué pasará cuando se enteren de sus capacidades como energizante sexual. Es que nadie se ha puesto a pensar con suficiente profundidad y seriedad en lo que puede significar para el país un salto de esta naturaleza. Recuperar nuestro recurso natural más importante y al mismo tiempo concertir en ciudadadanos de bien a los campesinos cocaleros es una tarea enorme pero con igualmente enormes perspectivas de acumulación de capital.

¿Qué posibilidades hay de hacer alianzas, buscar mercados en medio del narcotráfico?

La posibilidad de construir asociatividades en las zonas de amortiguamiento de las áreas de conflicto es una de las más serias posibilidades de hacer al mismo tiempo un cooperativismo de bases y un proceso de pacificación con participación popular. No entiendo cómo los políticos no la ven y espero que alguien se los empiece a preguntar a todos ahora que se acercan los tiempos electorales.

Dicen que a grandes problemas, grandes soluciones. El problema del narcotráfico puede, bien usado y bien administrado, dar lugar a una solución pacífica y al mismo tiempo productiva en niveles no soñados. El mercado potencial de la hoja de coca lícita es tan grande como el del narcotráfico.


De esto y más se conversará en el VI Foro Internacional de la Hoja de Coca, este lunes 9 y martes 10 de noviembre.  


Si no puedes asistir al foro, no te preocupes, aquí puedes seguirlo vía ustream.


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Escrito por

ALBERTO ÑIQUEN G.

Editor en La Mula. Antropólogo, periodista, melómano, viajero, culturoso, lector, curioso ... @tinkueditores


Publicado en

Redacción mulera

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