Luego de varios años, el caso que enfrenta a Máxima Acuña con la empresa minera Yanacocha llegará a su fin la tarde de este miércoles. Si Máxima pierde, no solo deberá ser desalojada del terreno que disputa con la empresa, sino que irá a parar a prisión y será obligada a pagar una reparación económica a favor de la empresa.
El drama de Máxima y los Chaupe ha dado la vuelta al mundo, y en el camino, entre el proceso judicial y la solidaridad de innumerables sectores, siempre se han encontrado con una Yanacocha dispuesta a minimizar su situación. Una empresa perteneciente a una multinacional es la 'afectada' frente a una familia que pide respeto y que los dejen vivir en paz.
Frente al inminente final judicial del conflicto, y teniendo en cuenta el respaldo social con el que cuentan los Chaupe Acuña, Yanacocha ha lanzado a través de sus redes un video en el que da su versión de los hechos que se juzgan.
Pero van más allá. En el material -a nuestro juicio innecesario si se trataba de proponer una versión documentada del aspecto legal- minimizan las denuncias que Máxima y su familia hicieron sobre el hostigamiento y maltrato recibido en los intentos de desalojo en su contra. ¿Cómo?, mostrando una grabación del momento en que Ysidora Chaupe, la hija de Máxima, con tono de desesperación y sorpresa, registra la presencia de decenas de policías alrededor de su vivienda. Grita y graba con su celular. "No hay hostigamiento", argumenta Yanacocha, mostrando la escena desde otro punto.
Pero allí están los policías y las maquinarias, una implícita amenaza de desalojo inminente, escena frente a la cual parecen sugerir, Ysidora debía guardar calma. No hay forma.
Aquí está el video de Yanacocha:
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