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Ay, siguió muriendo

Impunidad: allí van a parar los juicios por derechos humanos en el Perú. Sin justicia, los familiares no descansan. Los muertos tampoco.

Publicado: 2014-11-13

Los muertos del conflicto armado interno en el Perú están atrapados en la eternidad del gerundio. Siguen muriendo. Sus familias, madres, padres, parejas, hijos, también: siguen luchando. El estado mismo consagra en todo su peso este tiempo verbal, vital, mortal: sigue matando.

Sigue matando con tretas y arreglos en las oficinas del poder judicial. Sigue matando cada vez que cambia jueces y vocales en las cortes, para franquear el paso a su cómplice, la impunidad. Sigue matando cada vez que le abre la puerta de salida a un criminal que creíamos, por fin, condenado. 

De 200 juicios por violación de derechos humanos, menos de 20 tiene sentencias condenatorias. En la mayoría se absolvió a los responsables o se archivó definitivamente el caso. La ciudadanía más conservadora, el grueso de la familia militar-policial, los políticos de derecha y el purpurado de la Iglesia Católica no desperdician tribuna alguna para quejarse a grandes voces de la "persecución" contra los uniformados que pelearon contra la subversión en el país. No aceptan lo que cada desaparecido, lo que cada asesinado, lo que cada fosa grita: hubo guerra sucia, escuadrones de la muerte, grupos paramilitares, detenciones arbitrarias, ejecuciones extrajudiciales, entierros clandestinos.

No lo aceptan porque son absolutamente impermeables a la realidad, a las cifras de la injusticia. Al dolor de las familias. Pero no lo hacen de modo inocente. Saben que su palabrería es pieza clave de una gran máquina: la impunidad. De 285 sentenciados en casos de violaciones a derechos humanos, 223 fueron absueltos. Otros, ya encarcelados como culpables, fueron luego liberados sin haber cumplido siquiera parte sustancial de la condena a través de escandalosas maniobras, como ocurrió con los responsables de la desaparición forzada del estudiante Ernesto Castillo, beneficiados irregularmente con régimen de semilibertad.

Para mañana viernes 14 de noviembre, las organizaciones de familiares de víctimas de violaciones a los derechos humanos llevarán a cabo un plantón en protesta por estos resultados de impunidad en el Poder Judicial que, como sostienen en el video que encabeza esta nota, "sigue matando". 

"Dona una lágrima contra la impunidad" es el llamado de quienes luchan contra la mala administración de la justicia en nuestro país. También contra la indiferencia. La cita es nuevamente en el frontis del Palacio de Justicia en Lima, desde las seis de la tarde. Será el punto de partida, anuncian, de una nueva campaña para enfrentar la impunidad en el frente judicial. Para seguir buscando justicia, para seguir luchando.

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Redacción mulera

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