Paradójicamente, el triunfo del 'No' en el plebiscito sobre el acuerdo con las FARC trajo algunos efectos positivos en Colombia. Ahora se respiran tiempos de palabras y no de armas. Además, ha llegado el inicio de la fase pública de negociaciones con el ELN, la segunda mayor guerrilla colombiana. 

Es un avance hacia la paz completa, y hay un consenso político y social en que ese debe ser el objetivo final. Todos coinciden con el fondo, pero el problema está en la forma, en cómo lograrla. Y ese será el gran reto del gobierno de Juan Manuel Santos para poder fraguar un pacto con las dos principales guerrillas de izquierdas de su país.

El proceso que se inicia este 27 con el ELN no será fácil, será un camino lleno de escollos que el Gobierno deberá sortear. La negociación tendrá seis puntos temáticos: I) Participación de la sociedad en la construcción de paz, II) Transformación para la paz, III)Democracia, IV) Víctimas, V) Fin del conflicto armado, VI) Implementación.

¿Por qué será difícil negociar con el ELN?

Este será el primer intento real y concreto para llegar a una solución política con el ELN en toda su historia. Y se da luego de 51 años de intentos y desencuentros, que incluyeron acercamientos formales con los gobierno de César Gaviria (1990-1994), Andrés Pastrana (1998-2002) y Álvaro Uribe (2002-2010). 

Aunque las circunstancias de los fracasos pasados no son las mismas, la agenda para el diálogo y el modelo de negociación tiene varias similitudes con el proceso con las FARC. Las diferencias están en el énfasis que se le da a algunos puntos. 

Los opositores a los acuerdos suscritos con las FARC, encabezados por Álvaro Uribe, han emplazado al Gobierno a no cometer con el ELN los mismos errores que lo llevaron al fracaso en el plebiscito. 

Uno de los principales escollos es que el ELN no es lo mismo que las FARC. Los últimos se consideran así mismos como un ejército revolucionario que complementa los esfuerzos políticos de otros, pero el ELN se define como una formación política levantada en armas. Según datos de  inteligencia del Ejército colombiano, esta guerrilla cuenta con 1.556 combatientes.

Según algunos analistas, uno de los elementos más difíciles de encajar en las negociaciones con el ELN será el espacio en el que la guerrilla quiere que Gobierno y Sociedad Civil negocien las reformas estructurales para el país. Y ese será el primer punto de la agenda: la participación de la sociedad en la construcción de la paz.

Juan Carlos Cuéllar, uno de los comandantes del ELN en prisión, explicó las tensiones sobre este punto en el libro "La guerra no es un relámpago" (Icono, 2016):

"Tenemos un pulso con el gobierno en cuanto a la participación porque para ellos la sociedad no es un sujeto político. Nosotros buscamos una amplia participación de la sociedad civil con agendas propias. Y eso es importante porque creemos que de esta negociación no va a salir un pacto para una nueva sociedad, nos falta mucho músculo para eso… Lo que tenemos que ver es cómo los acuerdos nos ayudan a fortalecer a la sociedad".

Otro aspecto de la negociación que será muy álgido es el que se refiere al modelo extractivista. Gran parte del arraigo territorial del ELN tiene que ver con su oposición a los megaproyectos extractivistas. Pero el Gobierno ha dejado en claro, tanto a las FARC y al ELN, que el modelo económico "no está en discusión".

¿Cuáles son las diferencias entre negociar con las FARC y el ELN?

El diario "El Espectador" preparó un video, como parte de un especial multimedia sobre el proceso de paz en Colombia, en el que explicó cuáles son las diferencias y similitudes entre las FARC y el ELN, y cómo influirá esto en el camino que se debe recorrer para fraguar un acuerdo con ambas guerrillas.

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