A los seguidores del exdictador Alberto Fujimori les duró muy poco la alegría de la salida de Daniel Urresti del Ministerio del Interior. Y es que resulta divertido el imaginar la cara de Keiko y su manchita tras enterarse que el sucesor sería nada menos que el 'carcelero' de su líder.
Y lo de 'carcelero' no lo decimos nosotros. Ellos mismos se han encargado de deslizar esta "chapa" desde que José Luis Pérez Guadalupe, como jefe del Inpe, le pusiera un alto a los reclamos y caprichos del equipo naranja en torno a las condiciones penitenciarias de Alberto Kenya.
¿Cómo les ha sentado la designación? Mientras caminan por las paredes contorsionándose como Linda Blair, recordemos algunos momentos clave de la enemistad entre el fujimorismo y Pérez Guadalupe.
Sancionando a Fujimori por sus faltas de conducta
En noviembre de 2013 Alberto Fujimori pretendió pasar por encima de los funcionarios del Instituto Nacional Penitenciario al llamar a RPP, su radio favorita, para 'conceder una entrevista' no autorizada. Si el permiso se le exige a todos los internos en el país, ¿por qué debía hacerse una excepción con él?
El caso se convirtió en escándalo por la participación cómplice de dos congresistas de la República (uno, su hijo Kenji, el otro, Julio Gagó, de la bancada fujimorista). Es decir, quienes están llamados a fiscalizar y hacer respetar que las leyes y normas se cumplan, ayudaron a un preso a hacer lo que se le diera la gana. Algo que Pérez Guadalupe no dudó en condenar enfáticamente.
Claro que la hija del reo también saldría a hacer su pataleta demostrando que no tiene ni idea (vaya novedad) de lo que significa cumplir las reglas en este país:

Gracioso que alguien como Keiko Fujimori exija 'trabajar', ¿no?
Por no seguirles el juego sobre el supuesto 'estado terminal' de Fujimori
Precisamente el caso de Fujimori jugando al 'Aló, Gisela', hizo que Pèrez Guadalupe dijera con todas sus letras lo que a todo el país le resultaba obvio: 'Fujimori es el preso más caro de todo el Perú'.
Y es que todos los cuidados que se tienen con él hacen que sea el interno que más le cuesta al Estado. El penal donde se encuentra recluido cuenta con diecisiete trabajadores cuando el promedio nacional es de uno por cada nueve internos. Asimismo, cuenta con una enfermera las 24 horas del día y un médico que acude inmediatamente cada vez que se suscita una emergencia.
Y eso que cuando una de estas se produce, Fujimori deja de lado su supuesto estado de depresión y debilidad para jurar a que sigue siendo el hombre fuerte que hacía lo que quería en el Perú de los noventa.
Y bueno, por dejarlos en ridículo...
Porque si tantos le reventaban cohetes a Urresti por andar diciendo 'verdades' a aquellos políticos que pretenden seguir viéndonos la cara, Pérez Guadalupe ha tenido uno que otro episodio en el que ponía en su sitio a personajes como Martha Chávez, a quien, al parecer, le encanta hacer denuncias sin saber de qué habla.
Y es que en octubre pasado la fujimorista pretendió acusar al entonces titular del Inpe de violar "los derechos humanos más elementales a los delincuentes o procesados primarios que están detenidos a San Jorge al mandarlos a penales hacinados de máxima seguridad como Piedras Gordas". Más allá de lo gracioso que resultaba escuchar a Martha Chávez hablando sobre derechos humanos, lo cierto es que su acusación no tenía sustento alguno, puesto que no se había realizado ese tipo de traslado y ni siquiera, para realizar la denuncia, había visitado los penales para comprobar lo que aseveraba.
"No se ha trasladado a nadie a Piedras Gordas sino a Ancón II. A todos se les están dando su cama y su celda. No sabe ni siquiera lo que está hablando (...) Como ciudadano le digo que como congresista no puedo hablar cualquier estupidez, sin tener el mayor sustento. Que vaya al penal y me discrepe si falta o no falta"
Una revolcada que, obviamente, no le hizo gracia alguna a la fujimorista, que al igual que su jefe se sintió 'súper poderosa'.
¿Funcionarios de tercer nivel? Ubicaína, por favor.Ubicaína para ella y para todo el fujimorismo en realidad. ¿O es que con este ministro también van a poner condiciones?
Así que a aguantarse nomás y a pedir dedicatoria para esta foto

- (una imagen que podría traducirse así, claro...)
A ver...