A menos de un mes de la instalación del nuevo Congreso bicameral, las conversaciones para conformar las mesas directivas del Senado y la Cámara de Diputados se desarrollan en distintos frentes. Las negociaciones, sin embargo, están marcadas por la desconfianza entre las bancadas, los contactos paralelos y la ausencia de acuerdos consolidados.

La primera alianza anunciada —integrada por Juntos por el Perú, Ahora Nación y Obras— ya enfrenta cuestionamientos sobre su viabilidad. Según diversas fuentes que participan en las negociaciones, el bloque "está pegado con babas": el entendimiento existe entre sus principales líderes, pero todavía carece de una articulación política sólida entre las futuras bancadas.

Las conversaciones, precisaron las fuentes a La Mula, se han desarrollado hasta ahora únicamente entre Roberto Sánchez, Alfonso López Chau y Ricardo Belmont. El principal problema radica en Juntos por el Perú, cuya bancada estaría conformada por al menos tres sectores con liderazgos distintos: militantes históricos del partido, el grupo identificado con el expresidente Pedro Castillo y excongresistas de Perú Libre.

Esa fragmentación genera incertidumbre entre sus potenciales aliados. "No queda claro con quién se negocia realmente", resumió una de las fuentes consultadas. En ese escenario, quien aparece como el principal representante político de Pedro Castillo es el senador electo Iber Maraví, cercano al exmandatario y uno de sus abogados.

La fragilidad de ese bloque coincide con un escenario de negociaciones cruzadas. Aunque la alianza busca sumar nuevos socios, distintas bancadas mantienen conversaciones paralelas que podrían modificar el equilibrio de fuerzas antes de la elección de las mesas directivas.

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El Buen Gobierno conversa con ambos bloques

Uno de esos casos es el del partido El Buen Gobierno. Según las fuentes consultadas por La Mula, representantes de la alianza opositora ya sostuvieron conversaciones con la agrupación liderada por Jorge Nieto. Durante esos acercamientos, el partido habría planteado como condición presidir una de las dos cámaras —el Senado o la Cámara de Diputados— para integrarse al bloque.

Al mismo tiempo, según informó el diario Correo, Jorge Nieto Montesinos tiene previsto reunirse esta semana con dirigentes de Fuerza Popular, lo que confirma que las conversaciones permanecen abiertas con distintos sectores políticos y que ninguna alianza puede darse por asegurada.

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Obras mantiene conversaciones con Fuerza Popular

Mientras públicamente participa de las conversaciones con Juntos por el Perú y Ahora Nación, el partido Obras también ha sostenido reuniones con Fuerza Popular.

Según informó el semanario Hildebrandt en sus Trece, los acercamientos se realizaron a través del senador electo Daniel Barragán y del dirigente fujimorista Miguel "Miki" Torres. La existencia de estos contactos fue confirmada posteriormente por la diputada electa de Obras, Andrea Medina.

El mismo semanario informó que, para concretar una eventual alianza, sería necesaria una reunión previa entre Keiko Fujimori y Ricardo Belmont. Como parte de las conversaciones, Torres habría ofrecido a Obras la vicepresidencia del Senado.

La estrategia de Fuerza Popular apunta a controlar ambas cámaras del nuevo Parlamento. Según la publicación, el partido buscaría que Miguel Torres presida el Senado y que Martha Chávez haga lo propio en la Cámara de Diputados.

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Renovación Popular se distancia

No obstante, el plan fujimorista enfrenta resistencias. Las fuentes consultadas indicaron que Renovación Popular no estaría dispuesta a integrar una lista conjunta con Fuerza Popular, pese a que se le habría ofrecido una de las vicepresidencias.

El partido liderado por Rafael López Aliaga evalúa presentar una lista propia para disputar la conducción del Senado y de la Cámara de Diputados con integrantes exclusivamente de su bancada.

Curiosamente, esta posibilidad no sería vista con preocupación por algunos integrantes del bloque de izquierda, quienes consideran que una competencia entre Fuerza Popular y Renovación Popular podría dividir el voto de la derecha durante la elección de las mesas directivas.

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Un escenario todavía abierto

Aunque las conversaciones se han intensificado en los últimos días, ninguna de las alianzas aparece, por ahora, cerrada. Las negociaciones continúan desarrollándose en varios frentes y las bancadas mantienen abiertos distintos canales de diálogo, incluso con fuerzas políticas que públicamente aparecen en bloques distintos.

En un Congreso que iniciará funciones con una alta fragmentación, la elección de las primeras mesas directivas será la primera prueba de fuerza para las nuevas bancadas y permitirá medir qué alianzas tienen capacidad real de sostenerse más allá de los anuncios políticos.