La anunciada captura del presidente venezolano Nicolás Maduro por parte de fuerzas militares de Estados Unidos ha desatado una oleada de reacciones en el escenario internacional que va desde la condena frontal hasta el apoyo explícito y la cautela diplomática. El operativo, confirmado por el presidente estadounidense Donald Trump y acompañado de bombardeos en Caracas, ha generado una crisis de legitimidad y un terremoto diplomático que reconfigura las prioridades de política exterior de la región y del mundo.
Estados Unidos: victoria con advertencias
El presidente Donald Trump celebró la operación como “un éxito estratégicamente necesario” y afirmó que Maduro y su esposa, Cilia Flores, enfrentarán cargos por presuntos delitos de narcotráfico y terrorismo en tribunales estadounidenses. Trump destacó que la captura marca un hito en la presión contra lo que su administración considera un “régimen ilegítimo”.
Sin embargo, incluso dentro de aliados, hay matices: varios países occidentales han manifestado preocupación por la ruptura de normas internacionales ante un acto militar de tal magnitud.
Latinoamérica: emergencia diplomática con posiciones encontradas
En Latinoamérica, los mensajes se dividen entre la condena tajante a la intervención y felicitaciones a Estados Unidos:
Colombia — El presidente Gustavo Petro rechazó el operativo estadounidense, calificándolo de una “agresión a la soberanía de Venezuela y de toda América Latina”, e instó a la ONU y la OEA a convocar reuniones de emergencia.
México — La presidenta Claudia Sheinbaum recordó en su mensaje los principios de la Carta de las Naciones Unidas sobre la no intervención y la soberanía estatal, enfatizando la necesidad de soluciones pacíficas.
Brasil — El presidente Luiz Inácio Lula da Silva calificó la acción estadounidense como una línea “inaceptable” que amenaza la estabilidad regional y llamó a una respuesta en foros multilaterales.
Ecuador — Su presidente, Daniel Noboa, felicitó lo que llamó “el fin de la estructura narco-chavista” y aseguró que la oposición venezolana tiene un “aliado” en Quito.
Argentina — El presidente Javier Milei celebró la captura con su característico estilo en redes sociales, anunciando que “la libertad avanza”.
Chile — El presidente Gabriel Boric apeló a la “resolución pacífica de la crisis” y advirtió que la violencia y la injerencia extranjera dificultan una salida democrática.
Europa: cautela con firmeza en el derecho internacional
Desde la Unión Europea, la Alta Representante Kaja Kallas hizo un llamado explícito a la contención, subrayando que incluso si Maduro carecía de legitimidad, “el derecho internacional y la Carta de la ONU deben ser respetados”.
Países como España han ofrecido su disposición a mediar, pero también han pedido una desescalada urgente y evitar nuevos actos de violencia.
Poderes globales y aliados de Maduro: condena y alarma
Fuerzas políticas que han respaldado históricamente al gobierno venezolano han rechazado con dureza la operación:
Rusia describió la incursión como un “acto de agresión armada” que desvía la atención de la diplomacia hacia una confrontación peligrosa.
China dijo estar “profundamente conmocionada” por el uso de la fuerza contra la soberanía venezolana, instando a la protección del orden internacional.
Cuba e Irán condenaron el ataque como una violación flagrante del derecho internacional y exigieron una respuesta global contra lo que consideran “terrorismo estatal”.
El dilema de la comunidad internacional
El operativo en Venezuela ha planteado un debate ineludible: ¿puede justificarse una acción militar para capturar a un líder acusado de narcoterrorismo cuando esto choca frontalmente con los principios de soberanía estatal? La variedad de reacciones demuestra que el tablero geopolítico está fracturado, con alianzas tradicionales cuestionadas y nuevas prioridades en juego