El presidente del Perú, José Jerí, y el gobierno peruano se pronunciaron este sábado tras el anuncio de Estados Unidos sobre la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro, en medio de una intervención militar que ha provocado un fuerte debate internacional.

A través de sus redes sociales, Jerí afirmó que la detención de Maduro marca el inicio de “una nueva era en democracia y libertad” para Venezuela, y expresó su esperanza en que ese país pueda “recuperar pronto el orden interno” bajo su legítimo presidente y quienes lucharon por ese momento.

Además, el jefe de Estado destacó que el contexto que se abre permitirá apoyar a las familias venezolanas que viven en el Perú, anunciando facilidades para su regreso inmediato a Venezuela “sin importar su condición migratoria”, en una clara alusión al vasto colectivo de migrantes que se encuentran en territorio peruano desde años atrás.

Jerí también subrayó que el gobierno reforzará la presencia en las fronteras peruanas para “garantizar la tranquilidad y el respeto a los procedimientos” frente a posibles movimientos migratorios, aunque evitó detallar medidas específicas de control o coordinación regional.

Por su parte, el Ministerio de Relaciones Exteriores del Perú emitió un comunicado en el que reafirma el compromiso del país con el derecho internacional, la Carta de las Naciones Unidas y la solución pacífica de controversias entre estados, ante los hechos ocurridos en Venezuela.

En el mismo documento, la Cancillería resaltó la importancia de atender las aspiraciones de la población venezolana por una vida en democracia, con pleno respeto a los derechos humanos. Asimismo, el gobierno indicó que monitorea de forma permanente la situación de los peruanos en Venezuela para garantizar asistencia consular en caso de ser necesaria.

Las reacciones entre líderes políticos peruanos reflejan la división ideológica tradicional:

Fernando Rospigliosi, presidente del Congreso, calificó el anuncio como “una gran noticia para todo el continente”, destacando la posibilidad de que venezolanos dispersos en la región puedan regresar a su país.

Keiko Fujimori, candidata presidencial por Fuerza Popular, celebró la operación de EE. UU. y describió la captura de Maduro como un hecho histórico que marca el fin de una “dictadura criminal”.

Rafael López Aliaga (Renovación Popular) también respaldó la noticia, refiriéndose a la caída de la “narcodictadura asesina”.

Yonhy Lescano (Cooperación Popular) señaló que, aunque la caída de Maduro es motivo de alegría, la intervención unilateral de EE. UU. viola el derecho internacional y la soberanía de Venezuela.

Mesías Guevara (Partido Morado) pidió que Maduro enfrente la justicia, pero a través de mecanismos multilaterales como la Corte Penal Internacional, y criticó la intervención armada como un riesgo para la paz regional.

Guido Bellido (Podemos Perú) condenó la intervención como un “ataque criminal” y una violación a la soberanía, expresando solidaridad con Venezuela.

César Acuña (Alianza Para el Progreso) y otros líderes políticos expresaron empatía con la situación de los migrantes venezolanos y vieron en la noticia una oportunidad para esperanza y cambio.

Impacto social en Perú

En las calles de Lima y otras ciudades con presencia significativa de venezolanos, algunos miembros de la comunidad celebraron el anuncio, describiendo la noticia como un motivo de esperanza tras años de crisis política, económica y humanitaria en su país. La posibilidad de un retorno pacífico ha generado efusividad, aunque también incertidumbre sobre el futuro político de Venezuela y las condiciones reales de un eventual regreso