El presidente de Estados Unidos Donald Trump afirmó que su país asumirá la administración de Venezuela tras lo que describió como la captura de Nicolás Maduro, durante una conferencia de prensa que elevó la tensión diplomática internacional. 

El régimen cayó. Ahora hay que reconstruir”, afirmó, sin responder preguntas sobre el rol de organismos multilaterales ni el consentimiento de actores internos venezolanos.

Trump sostuvo que se iniciará un “período de administración” con el objetivo de restablecer el orden, combatir el narcotráfico y organizar nuevas elecciones. No precisó plazos, autoridades responsables ni el marco legal internacional que respaldaría la medida. El anuncio fue acompañado por la difusión de una imagen de Maduro detenido.

El mandatario estadounidense también se refirió al petróleo venezolano, al que calificó como un “activo estratégico” que será protegido y reactivado durante el período de administración que, según anunció, asumiría Washington. Señaló que la industria energética quedaría bajo supervisión directa para evitar que sus ingresos financien redes de corrupción o crimen, aunque no precisó qué empresas operarían los campos petroleros ni bajo qué marco legal internacional se tomarían esas decisiones.

El anuncio provocó reacciones inmediatas. Gobiernos aliados de Maduro calificaron la propuesta como una ocupación encubierta y exigieron su liberación. En Europa y América Latina, varios líderes expresaron preocupación por la violación del principio de soberanía y el precedente que podría sentar una administración extranjera directa.

Organismos internacionales pidieron verificación de los hechos y alertaron sobre una posible escalada regional si no se encauza la situación por vías multilaterales.