Tras una década en la que Venezuela ha liderado acuerdos energéticos con 14 países a través de la entrega de millones de barriles de petróleo, sus ciudadanos padecen cada vez más necesidades. El pago, que debía ser con alimentos, en muchos casos se tradujo en un sistema fraudulento de sobreprecios y entregas falsas que benefició más las alianzas políticas regionales y la corrupción local, que el bienestar del pueblo que puso el petróleo. 

Los gobiernos de Hugo Chávez y Nicolás Maduro dieron más de 14 mil millones de dólares en préstamos petroleros con facilidades a 14 países de Centroamérica y el Caribe a través de distintos convenios entre los cuales destacó Petrocaribe. Los deudores podían pagar los créditos con bienes, principalmente alimenticios, a través del denominado sistema de compensación en el cual se transaron no menos de 3.700 millones de dólares y del cual la Nicaragua de Daniel Ortega fue la mayor beneficiaria. La investigación #Petrofraude documentó que Venezuela perdió millones de dólares por aceptar en el intercambio bienes sobrevalorados y en muchos casos de baja calidad como lo revela la investigación periodística #Petrofraude (El negocio que vació la mesa de los venezolanos). Los acuerdos petroleros han sido presentados internacionalmente como modelos de comercio justo, pero fueron vulnerados con prácticas contrarias a ese espíritu que ayudaron a vaciar la mesa de los venezolanos.

1. Productos más caros. Nicaragua, Guyana, República Dominicana y El Salvador fueron los principales actores del sistema de compensación y Venezuela aceptó bienes sobrevalorados de cada uno de esos países. La investigación logró documentar, por ejemplo, envíos de café realizados desde Nicaragua y de arroz desde Guayana cotizados por precios cuyo exceso pudo llegar a 245 millones de dólares. Maduro en marzo de 2015, en medio de la caída de los precios petroleros que ha afectado la crítica economía venezolana, ordenó apurar un acuerdo por productos sobrevalorados ofrecidos desde Nicaragua.

El arroz guyanés se encuentra entre los productos que Venezuela pagó más caros en el marco de Petrocaribe / Andrew Flecman

2. Compensación sin control. Una auditoría interna de Petróleos de Venezuela (PDVSA), la corporación estatal que despacha el petróleo y maneja el sistema de compensación, reveló que los intercambios se realizaron sin la aplicación de adecuados protocolos de seguimiento por parte de la filial PDV Caribe, encargada de los convenios energéticos con Centroamérica y el Caribe. El informe, remitido por un equipo de auditores a sus superiores en 2017, precisó que la compañía pública carecía de facturas, reportes de calidad de los productos y datos precisos de desembarques, lo que generó un caos millonario en el esquema. 

3. Números que no cuadran. Los datos de PDVSA y el Ministerio de Alimentación de Venezuela sobre volúmenes y valores de los productos importados a través del sistema de compensación presentan vacíos e inconsistencias. #Petrofraude identificó contradicciones entre la información de esas instituciones y la declarada por la autoridad estadística venezolana, que basa sus reportes en los manifiestos de aduanas, y por la ofrecida por fuentes oficiales de los demás países involucrados. Solo en el caso de la carne de res de Nicaragua, por ejemplo, se identificó que PDVSA entre 2009 y 2013 declaró el ingreso de aproximadamente 149.000 toneladas, las aduanas venezolanas contabilizaron poco más de 129.000 y autoridades nicaragüenses cerca de 169.000. Las diferencias en valor oscilan entre 80 y 160 millones de dólares, según cálculos para el presente trabajo.

4. Funcionarios sancionados o investigados. Actores clave de los intercambios de petróleo y derivados por alimentos entre Venezuela y Nicaragua han sido investigados o sancionados por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos por diferentes casos que tienen un mismo telón de fondo: la presunción de que han incurrido en corrupción y legitimación de capitales. Entre ellos se encuentran el nicaragüense Francisco López, hombre de confianza de Daniel Ortega, y el general venezolano Carlos Osorio, alguna vez zar de la importación de alimentos del país suramericano.

5. Empresarios privilegiados. Lucrativas transacciones favorecieron a compañías vinculadas con figuras de los gobiernos del continente favorecidos por los convenios petroleros. Algunas de esas operaciones en el marco del sistema de compensación se ejecutaron sin el menor escrutinio público. Empresas relacionadas con ministros de gobierno de República Dominicana y de Surinam se encuentran entre las que despacharon productos a Venezuela por cifras millonarias.


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#Petrofraude es una investigación colaborativa liderada por la plataforma latinoamericana de periodismo de investigación CONNECTAS en alianza con Confidencial (Nicaragua), El Pitazo (Venezuela), Diario Libre (República Dominicana) y La Prensa Gráfica (El Salvador).