En Estados Unidos, un empleado de Alaska Airlines en el aeropuerto internacional Seattle-Tacoma (Washington) se robó un avión comercial de la compañía aérea, despegó sin permiso y se estrelló poco después, en una acción suicida, según informaron las autoridades locales. 

En una de las conversaciones que el hombre tuvo con la torre de control se describe como un "hombre roto", confiesa que no tenía la intención de aterrizar y asegura que no necesita ayuda para controlar el avión, un Bombardier Q400, de fabricación canadiense, porque ha "jugado a algunos videojuegos antes"

El avión robado y poco después siniestrado, con capacidad para 76 pasajeros, iba vacío.  "Un trabajador de la aerolínea ha realizado un despegue sin autorización en Seattle-Tacoma. La aeronave se ha estrellado al sur del estrecho de Puget", dijo el aeropuerto en su cuenta oficial de Twitter. 

Según el Departamento del Sheriff del condado de Pierce, el autor del suceso era "un mecánico de una aerolínea", de 29 años, que actuó solo, y su acción no tenía fines terroristas. La información fue confirmada luego por el FBI.

Alaska Airlines también dijo en Twitter que el avión iba vacío: "Creemos que no había pasajeros ni tripulación a bordo, más allá de la persona operando el avión".

Medios estadounidenses indicaron que poco después de reportarse el robo, dos aviones militares caza F-15 despegaron desde Portland (Oregón), con el fin de interceptarlo. Pero no fue necesario, el avión se estrelló 15 minutos después de iniciar despegar, en la isla Ketron, entre Tacoma y Olympa.

Un vídeo difundido en redes sociales muestra el avión robado haciendo piruetas en el aire seguido de uno de los F-15.  "Las acrobacias que estaba haciendo en el aire o la falta de nociones de vuelo ocasionaron el accidente", indicó el sheriff.