Wrays Pérez, representante del Gobierno Territorial Autónomo de la Nación Wampís (GTANW), presentó en mayo pasado a la Comisión de Pueblos Andinos, Amazónicos y Afroperuanos, Ambiente y Ecología del Congreso de la República la ocupación y gestión autónoma de su territorio.

Así hizo notar de manera formal el ejercicio de su autonomía y su forma organizativa interna, así como la exigencia al Estado peruano del reconocimiento de su territorio integral y la personalidad jurídica de su nación, tal y como lo contemplan el Convenio 169 de la Organización Internacional de Trabajo, la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

WRAYS PÉREZ. FOTO: ELENA CAMPOS

"El ejercicio de nuestra autonomía es algo que se ha dado desde hace milenios en nuestra nación, y mediante estos documentos esperamos formalizarlo. A su vez, anunciamos que no existe en el ejercicio de nuestro derecho a la libre determinación ningún acto contrario a la Carta de las Naciones Unidas ni se fomenta acción alguna en contra de la soberanía del Estado peruano. Por el contrario, como figura en nuestro estatuto constitutivo del GTANW, ratificamos solemnemente nuestra nacionalidad peruana, el respeto a los símbolos patrios y el carácter territorial unitario del Perú", señaló entonces el pámuk (jefe) wampís.

"El proceso de la reivindicación territorial no ha sido un invento de políticos o académicos, tampoco fue el pedido de algún dirigente concreto, algo que han descubierto en los últimos años los pueblos indígenas, mucho menos sugerencia directa o indirecta de los agentes externos. El proceso de reivindicación territorial, constituye un proceso histórico social natural, genuino, legítimo y libre de las ideologías ajenas. Este es un proceso asumido por los miembros de la nación Wampís para construir su futuro común, una visión colectiva, como pueblo o nación y finalmente el Tarimat Pujut (buen vivir, vida grata o vida plena)", detalla Wrays Pérez.

Objetivos del Gobierno Autónomo

De acuerdo con los wampís, lo que buscan con la autonomía son el autorreconocimiento y la autoafirmación de sus territorios (titulados y ancestrales). Tomando en cuenta la existencia de los pueblos indígenas como pueblos originarios anteriores a la constitución de los Estados, en este caso la República del Perú. 

Su autoproclamación afirma que la nación wampís existe de por sí, de manera permanente, al margen de la voluntad del Estado peruano de reconocerla y antes de que éste existiera. No renuncia de la nacionalidad peruana, al contrario, refuerza como una de las naciones integrantes del Perú. 

Asimismo, implica el autorreconocimiento del territorio tradicional wampís, Iña Wampistí Nunke, definido como “el hábitat comprendido entre las cuencas del río Kanús (Santiago) y Kankaim (Morona) y las cabeceras del río Cenepa”. Este territorio incluye tanto las tierras tituladas como otras áreas no tituladas a favor de comunidades hasta la fecha por el Estado pero que “son de propiedad de la nación wampís por derecho de ocupación y uso tradicional y ancestral de acuerdo con los tratados y la jurisprudencia internacional”. 

También argumentan los compromisos y responsabilidades que incumben a la presente generación wampís para con las generaciones venideras, las cuales se asumen a través de la constitución del Gobierno Territorial Autónomo y la acción de todos los miembros de la nación wampís. Entre estos compromisos y responsabilidades se identifica señaladamente el “gobernar su territorio en interés general, protegerlo de agresiones externas, mantener un medio ambiente sano, reclamar los derechos colectivos cuando se requiera, así como definir las estructuras de gobierno, participación y representación externa de conformidad con el derecho a la autonomía y el derecho consuetudinario de la nación wampís”.

COmunidad  Soledad, PROVINCIA DE CONDORCANQUI, AMAZONAS. Foto: Elena Campos

Ante los grandes impactos geoestratégicos, comerciales, económicos, políticos y culturales del sistema capitalista neoliberal que viene afectando masivamente el bienestar de la humanidad con graves consecuencias negativas para la naturaleza. Frente a tal situación, la nación wampís concluye que es inmediato ejercer los derechos especiales consagrados en los distintos instrumentos jurídicos nacionales e internacionales, practicando, a su vez la denominada “democracia exigente”. 

La gobernanza territorial es otra de las razones influyentes. Refleja la voluntad de los wampís de ejercer la administración efectiva y con urgencia los asuntos internos socioculturales, económicos, educativos de esa nación. Como correlato directo de ella, ejercer de facto, la administración de asuntos externos, esto es, construir la cultura de relacionamiento positivo con el Estado y los niveles de gobierno. 

“Los hombres y mujeres de la nación wampís son a su vez ciudadanos peruanos y gozan, en igualdad, de todos los derechos y deberes del resto de la ciudadanía. El respeto al Estado peruano y a sus representantes, y la mutua correspondencia con nuestras autoridades, se reconocen como la base de una convivencia pacífica y productiva con la sociedad peruana. La Constitución del Perú y los Tratados Internacionales de Derechos Humanos que la complementan constituyen un marco que, junto con el presente Estatuto, nuestro pueblo reconoce y respeta” (artículo 10 del Estatuto de la nación wampís)

La propuesta wampís está fundamentada. ¿Qué responderá el Estado peruano?



(Foto cabecera: Powless)