Han pasado dos años desde que el Estado peruano -bajo el gobierno de Ollanta Humala- firmara con los representantes de las cuencas de Tigre, Marañón, Corrientes y Pastaza un acta que involucra acuerdo en temas de saneamiento, desarrollo integral intercultural, remediación ambiental y titulación de tierras.

Los apus presidentes de las federaciones indígenas Fediquep, Feconaco, Opikafpe y Acodecospat llegaron a Lima para desarrollar una agenda vinculada a los compromisos asumidos por el Estado en las actas firmadas. Cabe indicar que las federaciones son parte de la cogestión que se realiza con el Estado de un fondo de S/50 millones.

Como se recuerda, en abril pasado informamos que el Fondo de Remediación Ambiental (Fonam) hizo la convocatoria oficial al concurso para la elaboración de los planes de rehabilitación de 32 sitios contaminados priorizados en territorios indígenas de las cuencas del Pastaza, Corrientes y Tigre, en zonas del Lote 192 (ex-1AB). Esta semana se está evaluando a las empresas de remediación que han postulado al concurso (cuenca por cuenca).

Si esta semana ninguna empresa aprueba los requerimientos del Fonam habría una nueva licitación. 


Seguimiento de acuerdos

Fediquep, Feconaco, Opikafpe y Acodecospat están a la espera de los resultados del estudio toxicológico y epidemiológico que se llevó a cabo el año pasado en las cuatro cuencas. Asimismo, exigen del inicio de un Plan de Salud comprometido por el Estado, el cual cuenta con una propuesta técnica facilitada por los equipos técnicos de las federaciones y un monto comprometido de S/15 millones.

Por un lado, los representantes indígenas esperan tener contacto con autoridades del Ejecutivo que informen sobre la dilatación en el cumplimiento de compromisos. Por el otro, también buscan una reunión de balance con altas autoridades del Estado.  

Ellos quieren retornar a sus comunidades con resultados, y aunque durante estos más de dos años se han mostrado proactivos y han buscado siempre el diálogo, ya están cansados de tantos ofrecimientos y pocas acciones, y la poca visibilización de sus demandas en la agenda nacional.

El gobierno de PPK tiene la palabra.