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Nuevas luces y puertas abiertas en el quinto disco de El Hombre Misterioso

Conversamos con Santiago Pillado-Matheu, cantante y baterista de la banda, sobre el profundo y expansivo sonido de esta placa homónima, y el espíritu más introspectivo de este conjunto de canciones.

Publicado: 2016-12-14

Muchas cosas han cambiado para El Hombre Misterioso en su quinto disco. Desde la aparición de la banda, hace 14 años, su sonido (una particular mezcla de percusiones latinas, rock alternativo, funk, poesía y ritmos afroperuanos) se ha basado siempre en la energía y espontaneidad de sus conciertos. Sonido que, salvo graduales experimentaciones, se ha tratado de emular en sus grabaciones. 

Pero ahora, el homónimo ‘El Hombre Misterioso’ (2016) se siente más como un producto de estudio, sin que eso signifique una pérdida de fuerza. Todo lo contrario, escuchar el disco es una experiencia a la que se tiene que volver más de una vez para hallar nuevas riquezas en las texturas, atmósferas y melodías de las siete canciones que lo componen.

Esta nueva propuesta musical viene reforzada también por una discursiva. Las letras del grupo, la mayoría de ellas a cargo de su cantante y baterista Santiago Pillado-Matheu, han partido casi siempre de una alienación e inconformidad muy urbana. Las nuevas canciones están bañadas de una aura más mística, poética y consciente de otras maneras de vivir. Lamula.pe conversó con Pillado-Matheu sobre el disco y todos estos cambios en su sonido, a los que se refiere como ‘nuevos aprendizajes y formas de transmisión’.

Santiago Pillado-Matheu. Foto: Raúl García/Lamula.pe


Este es un disco de muchas capas de sonido y minuciosidad en los detalles de los arreglos de las canciones. Esta es una propuesta nueva para ustedes.
Sí. 'Ausencia' (2013, su último trabajo de estudio) y nuestros discos anteriores han sido mucho más directos. Todos ellos tienen capas añadidas a la base de las canciones, pero en el de este año hay un trabajo de estudio mucho más desarrollado. El disco se ha demorado como dos años en salir, sobre todo en macerar. Pero ha sido lo que le tocaba, porque este proceso de maceración ha permitido afinar muchas cosas.
¿Tenían alguna idea previa de cómo querían que sea antes de empezar a trabajar en él?

Creo que el punto de partida fue uno de madurez. No en el sentido de que 'te estás volviendo viejo', sino de que, en tu experimentación y búsqueda de nuevas posibilidades, has afinado mejor tu ruta y sabes qué cosas pueden funcionar para seguir experimentando. Son ‘horas de vuelo’. Este es, además, un disco de producción, porque todos somos productores. En ese sentido, el concepto desde el que partimos fue que no sea un disco de distorsiones o ‘riffs’ (como fue, por ejemplo, ‘Inside The Corporation’ (2009), sino de música 'expansiva'. Ahora, ser 'expansivo' tiene una gama infinita de significados. Y creo que cada uno ha aportado lo que es su idea particular de 'expansión'. El disco terminó siendo la conjunción de estas ideas.

¿Y en cuanto a temáticas, más allá del sonido?
Hay una reconexión con nuestra propia humanidad y con las energías que están cada vez más dejadas a un lado, a pesar de ser las verdaderas fuerzas que nos rigen a todos. Esas ideas están un poco plasmadas, también, en el arte que acompaña al disco. Eso de que 'lo que está afuera, está adentro'.
Entonces esta idea es un enlace entre la música y el concepto detrás del diseño físico del disco.

Sí. Ahí la chamba de Goster ha sido brutal. Él comparte nuestra química desde siempre, y nos dio una propuesta que nos convenció a la primera. Es bonito cuando los elementos confluyen de forma orgánica, y creo que en este disco ha pasado eso más que con cualquier otro trabajo de El Hombre Misterioso. Todos hemos sido felices todo el tiempo, a lo largo del proceso.

Foto: Fernando Salomón

Esta propuesta de hacer un disco 'expansivo' que apele a una reconexión, ¿a dónde los llevó en el proceso?
Creo que nos llevó a un sonido más contemporáneo, que era algo que estábamos buscando. Al mismo tiempo, nos hizo volver un poco más evidente e intensa esa mezcla de capas de sonido que no necesariamente tienen que ver tanto entre sí. Ahora, se ha logrado una armonía en esta búsqueda. Las capas se sienten porque si lo escuchas más de una vez, este te da nuevas posibilidades. Es un disco que abre puertas, que es lo que buscábamos hacer tanto en las letras como en la música. Y es lo que EHM viene haciendo desde siempre.
Pero este disco es diferente a lo que han venido haciendo. Sus trabajos anteriores vienen de una voz más citadina o cosmopolita, por decirlo de alguna forma. Y este disco siento que tiene un espíritu más místico (o que busca una trascendencia más mística), más reflexivo, más consciente de otras cosmovisiones ¿Cómo fue ese cambio?

Es verdad, los otros discos son más urbanos. Tienen un cuestionamiento a la urbe y a nosotros mismos dentro de la urbe. En esta oportunidad el trabajo es más introspectivo. Creo que esta es una época en la que es urgente tomar una posición, porque estamos al borde de destruir nuestra propia casa. Eso que es irracional y completamente absurdo está sucediendo. Y hay un grupo de gente que tiene mucho poder y que está detrás de ello. Si nos remontamos a 500 o 1000 años atrás, podemos ver a muchas culturas o pueblos que tenían más sabiduría en aspectos de conexión con su tierra y con lógicas mucho más naturales y universales. Eso se ha perdido.

Entonces toman posición frente a eso.
Creo que poder rescatar esta otra forma de ver el mundo es importante y hay que ser hasta radical en la toma de posición. Hace poco leía a unos filósofos indios que decían que lo que en Occidente se conoce como la Edad Media o Edad Oscura tiene más o menos 500 o 1000 años más de duración que lo marcado. Osea, ella no ha terminado, y todavía falta mucho para que termine. La ignorancia de esa época se mantiene. Ojalá que el planeta aguante hasta que ella desaparezca. Nosotros tratamos de salir de eso y meternos en el otro lado.
¿Qué los llevó a ese cambio de 'espíritu'?

Creo que es algo que ha estado siempre en todos los discos. Pero que, de alguna forma, se ha ido mostrando por etapas. El 'Inside the Corporation', por ejemplo, es un disco muy político. Los señores feudales de ahora son las corporaciones, y en él decimos que ya estamos dentro de su juego. A partir de ahí se empieza a reflexionar. En ese entonces tenía sentido hacer un disco mucho más urbano, rasposo, agresivo. El 'Ausencia', mientras tanto, vendría a ser una especie de cierre. De decir "cerramos esta ciudad y nos vamos, se la dejamos".

El disco de ahora, de cierta forma, intenta dejar entrar las luces de eso otro que no está en la ciudad. Todo sin negar, por supuesto, quiénes somos. Porque no somos gente del campo. Creo que es un disco en el que la búsqueda por la honestidad contigo mismo se vuelve sustancial, en el que hemos tratado de conectarnos con nosotros mismos. Entendemos, finalmente, que la música y las artes son un ejercicio de transmisión.

Hablas de volver a esta sabiduría olvidada pero a la vez dices que el disco tiene un sonido más contemporáneo. ¿Cómo sientes que han podido congeniar estos dos aspectos?
Nosotros utilizamos los artilugios de nuestro tiempo, lo que tenemos a mano, pero no es que importe mucho el formato con el que llegas a estos lugares. En verdad no sabemos si nuestro producto es moderno o contemporáneo, pero sí siento una evolución en lo que hablábamos de la transmisión. Creo que es un disco más profundo. Hemos estado en búsquedas personales y en procesos de maduración vinculados a las profundidades de cada uno. Entonces no es que hayamos pensado "vamos a hacer un disco contemporáneo", fue algo que se fue dando.
Eso se puede analizar comparando el trabajo de uno con lo que se viene haciendo alrededor.
Ahora hay un auge en la recuperación del espacio ritual que la música siempre tuvo. Ese regreso al origen, finalmente, vendría a ser un desarrollo. El reencuentro es una evolución. Incluso, todo se vuelve más simple. Este disco tiene cuatro notas. Son muchas capas, pero la complejidad no está en el virtuosismo de ningún instrumentista sino en la profundidad de la transmisión. Y eso es algo que se ha dado también, no es que lo hayamos pensado así previamente. El disco mismo te va llevando hacia donde tiene que ir.
Por otro lado, no es que antes no hayan sido poéticos, una de sus características es este estilo spoken word con el que cantas, y ya han usado poesía antes, pero ¿qué los ha llevado a usar la poesía como recurso tan constante en este disco?

Pues nos topamos con esas cosas. El poema de Washington Delgado, al que le hemos puesto 'Bleed Me, Baby', me parece de lo más lindo que he leído porque habla de una pareja en el acto del amor en medio de un conflicto interno. Tiene esa dualidad constante. Y la decisión de usarla se engancha, de nuevo, con la idea de la transmisión. A mí me gusta escribir letras, pero en este disco solo tengo dos o tres porque me encontraba estas cosas y pensaba "¿para qué voy a tratar de decir lo mismo, pero de otra manera, y que me salga hasta las huevas, si ya está acá tan bellamente concebido?". No hay razón para hacer algo así, los créditos no importan porque el objetivo, justamente, es transmitir.  

Eso ha sido bonito porque estoy volviendo a leer poesía y me estoy encontrando con cosas brutales. Creo que es importante mencionar que el Perú tiene una esencia poética fuerte, grande y hermosa. Sale poesía dura de aquí. Y creo que tenemos esa tradición porque este país debe ser (como México, la India, China, Egipto, etc.) uno de los puntos de energía más importantes del planeta. Más allá de que te vaya como el orto o te vaya bien en cifras económicas o de desarrollo, ese es otro tema. No es gratuito que la amazonía esté aquí, ni que estos orígenes de civilizaciones que entienden las cosas de una manera más evolucionada estén aquí, en costa y sierra también.

Pero también utilizaron poemas de un miembro de la banda.

Sí, 'Chini' (Humberto Polar, guitarrista) publicó un libro y nos dijo para tocar en su presentación. Hicimos un 'spoken word' con 'Viaje', uno de sus poemas, y nos gustó tanto que dijimos "queda, es la mejor canción de EHM".

Hemos hablado sobre cómo en este trabajo han usado el estudio de una forma distinta, pero en otra entrevista dices que "el disco les ha permitido llevar al estudio la dinámica que hacen en vivo". ¿Cómo se concilian estos dos factores?
Creo que a nosotros nos favorece tocar juntos porque somos una banda ‘conciertera’, nuestra verdadera transmisión es en vivo. Entonces quisimos grabar las bases así. Por eso pasó esta cosa rara en la que hicimos el disco en dos años, pero a la vez lo grabamos en dos días. Luego de las bases, hubo un trabajo de estudio y post-producción (de hacer ‘overdubs’, elegir, mover, cortar, pegar estas capas) largo y con intervalos. Todo eso nos ayudó mucho en el sonido final, porque creo que es grueso pero a la vez atmosférico. Este disco lo habré escuchado todos los días más o menos por dos años.
¿Y te dan ganas de escucharlo de nuevo?

Lo sigo escuchando. Creo que es nuestro disco más bello, que en el fondo habla del amor y de la belleza. Y que esa es la reconexión de la que hablamos.


El disco será presentado el jueves 15 de diciembre en Dédalo, de Barranco. Más información aquí.


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Escrito por

Nayo Aragón

nayo.aragon@lamula.pe


Publicado en

Redacción mulera

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