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Frau Diamanda: “En Lima la clase media ha emergido victoriosa con toda su carga de normalización y tozudez mental”

Publicado: 2016-09-07

Le pregunto a Héctor Acuña, si Frau Diamanda es una ficción, entonces ¿quién es Héctor o quién quisiera ser? “Héctor es la perrx detrás de la mascarada o juego de equivocaciones, alguien que ofrece su soporte de carne y hueso al servicio de un juego perverso de multiplicidad donde Frau Diamanda ya ni siquiera es ella, sino es “otrxs” en una línea sinuosa de tiempo y espacio”.   

Ambas están en Barcelona desde hace unos meses, haciendo, explica, “un nuevo ejercicio de desdoblamiento: el exilio como nuevo proyecto de arte”. Pasó por Madrid, para presentar en el Centro de Artes de Vanguardia La Neomudejar, su proyecto “Frau Diamanda: Lucha Subalterna en Drag portafolio audiovisual y performance”, que también presentó en Transpalette Centro de arte en Bourges, Francia, y en Sala Hirosshima y MACBA en Barcelona. El proyecto es una suerte de documentación audiovisual de su trayectoria con un conversatorio-performance como soporte principal, que viene presentando y montando desde el año 2014, cuando Frau cumplió sus 15 años de vida artística.

Performer, artista visual y drag queen celebradísima de la Lima horrible post-fujimorista, Frau Héctor se encuentra hoy buscando compulsivamente en el tema de la trans-migración. Una vez más, el arte se hace vida, performance constante y, confiesa, siempre al borde de todo, porque sin adrenalina no se vive. Desde ese lugar límbico al que le ha llevado su más reciente giro vital, echa bolas de fuego con dirección a la vieja capital del virreynato del Perú.

Llevas de más de 15 años de “lucha subalterna”.

Acabo de darme cuenta de que lx Frau Diamanda ya tiene 17 años –Ooops. Por tanto ya no es unx quinceañera enamoradiza e ilusionada, sino es unx post adolescente intrépida y algo trajinada.

Ha llegado el momento de hacer balance. ¿Cuáles son tus conquistas y cuáles tus asuntos pendientes?

El ente ficcional cobró vida propia y al empezar a tomar decisiones por sí mismx, las consecuencias fueron desde inesperadas o inadecuadas para un ser marginal, hasta contundentes y devastadoras para una Lima clasemediera, racista y patriarcal. Dejó su estela escarchada y su huella de tacón aguja en cuanto plató se presentó: la calle, las fiestas darkglam, la escena de música electrónica experimental, la galería de arte, el museo, los medios y las redes virtuales. Se desbordó cual cuerpo infecto en devenir compulsivo y se volvió mito viviente.

¿Eres objetiva?

Sí, soy objetiva al decir esta frase, no en el sentido del típico requiebre hedonista drag, sino en el sentido de trascendencia con un legado ya ofrendado a las arcas del museo contemporáneo. El artefacto performático se momificó y decidió otorgarse un nuevo ciclo de vida: el exilio. En ese sentido prefiero no hablar de conquistas ni asuntos pendientes, prefiero hablar en “devenir” otrx siempre.

¿Tu identidad se hace plena en lo transgénero, transexual, travesti o...?

La identidad tambien es disolvencia en vacío para volverse a llenar, así, ya no hablamos de una identidad trans ligada a una (des)orientación sexual, sino de trasvase o transformación perpetua como la vida misma. El ser travesti es solo una estrategia o camuflaje que refleja lo que somos en realidad: seres intersexuados.

¿Por qué Frau Diamanda es como Tazzy la Demonia de Tasmania?

Me gusta compararla con este dibujo animado pues recuerdo que en algún episodio de Taz el Demonio de Tasmania, se les ocurrió ponerle novia y era el mismo Taz como reflejo o el monstruo travesti, una vez más “el otrx” feminizado pero conservando características del otrx masculino, en este caso, el girar histérico y compulsivo devorándoselo todo a su paso fugaz; Frau gira histérica sobre su propio eje y devora y deglute un producto nuevo a partir del artificio, reciclaje, sampleo y la transculturalidad.

Pedro Lemebel me mencionó, cuando le pregunté por locas valerosas, a las que hicieron el Museo Travesti, y también me dijo que había una gran cultura marica floreciendo por todos lados. ¿Conociste a Pedro?

Solo recuerdo haber visto a lx Lemebel en un conversatorio el año 2003 en la universidad de San Marcos; no soy muy fan de su obra, lo reconozco, tenemos un desfase en nuestras décadas que me ha impulsado a buscar referentes diversos en otros ámbitos del arte y pensamiento más ligados al punk o el barroco, lo cual no me exime de admirar mucho el trabajo de las Yeguas del Apocalipsis. Es algo espinoso esto de tratar de iconizar figuras que según el criterio estético mayoritario te ves compelido a admirar.

¿Qué destacarías de esta primavera marica?

Siempre ha existido una cultura marica, no como la concebimos ahora, pero sí como sensibilidad, y si nos ponemos a rastrear en Perú, por ejemplo, tenemos la obra maravillosa de César Moro, Jorge Eduardo Eielson, Oswaldo Reynoso y algunes más. Si debo mencionar mis artistas maricas favoritos pues ahí están Nestor Perlongher, Manuel Puig, Severo Sarduy y Copi. Entonces, la (contra) cultura marica no es reciente, siempre ha estado rampeante y al acecho. Las maricas somos malas y perversas por naturaleza.

¿Qué significó para ti y para todxs el paso de Giuseppe Campuzano por este mundo páramo?

Giuseppe Campuzano fue mi compinche muy querida y modelo travesti a seguir con quien compartí vivencias incontables. Aguda, perversa y glamorosa como ella solx, su imagen desde su muerte quedó como mito creador del Museo Travesti del Perú, pero muy pocos que la conocimos de cerca podemos inferir que su legado parte de una voluntad absolutamente egocéntrica de trascendencia, lo cual en el fondo buscamos todos los seres humanos. Su proyecto de arte es totalmemte devastador: la infección de lo marginal en espacios de arte higienizados al servicio de la borradura del “otro” diferente en el decurso histórico.

Ambas transmutaron Lima por la misma época.

Curiosamente, ambas inauguramos sendas exposiciones con temática del cuerpo travesti el año 2004 en Lima: ellx con Certamen: El Otro Sitio en una galería miraflorina y yo con Fraumorphing: Experimento de Estética en el Centro Cultural de España en Lima. La sociedad y el circuito de arte limeños fueron tomados por asalto por dos travestis rabiosas y descaradas que incluso decidimos ser nuestrxs propios comisarios pues qué mejor que un pensamiento travesti para analizar el cuerpo travesti. No fui a su velorio, preferí recordarla tan fabulosa como era, pacto de hermanxs travestis.

¿Lima es trans? Dime la cuadra, jirón y cruce exacto.

Lima es un monstruo cosmopolita como cualquier gran capital donde campea la transculturalidad y el intercambio, asimilación y reciclaje de información. Como tal está en ebullición constante cual cuerpo vivo informe que se extiende y repliega sobre sí mismo y esto se nota más desde el infame boom económico post Fujimorato donde la clase media ha emergido victoriosa con toda su carga de normalización y tozudez mental. Sin embargo, aun quedan espacios infames donde poder darse regocijo como en el centro histórico, por ejemplo, el Jirón Quilca es un ámbito maravilloso donde notas cómo la ciudad rampea hacia una idealización de libertad.

¿Qué fue de, otra de tus creaciones, la “transversiva post andina revolucionaria”? ¿Dónde anda ahora?

Transversiva Post Andina Revolucionaria como desdoblamiento de lx Frau nació el año 2007 como forma de teatralizar un hecho histórico puntual en la memoria colectiva peruana; un híbrido trans-mujer-terrorista llamadx a una lucha que no eligió pero en la que se vió inmersx. La performance original como proyecto tiene una nueva materialización que es Colección F.R.A.U. (Frau Ronderas Asesinas Unidas) y que me habría encantado montar en una exposición a la que he sido invitada el próximo año en Santiago de Chile, pero que por motivos ajenos a mi voluntad no podré montar, así que decidí enviar obra y no presentarme in situ.

¿El porno nos ha formado o nos ha deformado?

El porno convencional si bien nos ha formado vía una verdad ilusoria del sexo real, nos ha impactado y provocado aprendizajes masturbatorios y autoproducción de fantasías eróticas, lo cual de alguna manera es saludable. Y nos ha de-formado justamente al habernos vendido una quimera sexual inalcanzable a través de la profusion de imágenes sensuales y sexuales propias del pirmer mundo. Allí la magnificación de cuerpos y órganos es compulsiva y totalitaria y no deja espacios para el reconocimiento verdadero y satisfactorio de nuestro propio cuerpo y sexualidad, ajenos al estandar narrativo propuesto e impuesto.

¿El postporno ya fue? ¿Murió antes que en Perú empezará a volar o se pudo?

El postporno en Perú nunca fue. Lo llamaría performance de género o de temática sexual donde los performers –por cierto, contados con los dedos de la mano– pueden dar cabida a un laboratorio corpo-político-sexual a voluntad y desenfreno. Como consecuencia lógica de mi trabajo de performance, empecé a trabajar el concepto de postpornografía abiertamente desde el año 2007 y esto se cristalizó en un primer ensayo interventivo llamado “Sexuantes” el año 2012, el primer festival con esta temática en Lima; y que luego se concretó en Pornifero Festival, ya el año 2014, con una línea de producción más definida, dinámica y aguda. Lo interesante de este ensayo propositivo es que se diseminó en medios, especializados, algunas facultades de universidades estatales o privadas, audiencia entusiasta y redes sociales, incluso lo pude pasear en el interior del país lo cual fue un gran logro.

¿Es el feminismo lo que nos va a sacar de esta pocilga?

Sí, pero de qué tipo de feminismo estamos hablando; si no es ese blanco y clasemedia del primer mundo, entonces creo que sí hay posibilidad.


(Fotos: Candela Cuervo, Ricardo Arcela, Lucio Mora, Prin Rodríguez)



Escrito por

Gabriela Wiener

Es escritora y periodista. Colabora en El País Semanal, La República y en La Mula. Su último libro es "Llamada perdida".


Publicado en

Redacción mulera

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