Ocurre en el Perú y en Asia. El año pasado, días antes del inicio de la COP20 se presentó el informe Haciendo visible lo invisible, en el que se indica que en el Perú hay decenas de solicitudes de concesiones para palma aceitera que destruirán más de 100,000 hectáreas de bosque primario, y se advierte que de la palma aceitera no se habla mucho en los debates de deforestación. "Como que está 'invisible', sus promotores visitan ministerios, almuerzan con ciertos gobiernos regionales, usan de escudo a pobres colonos e incluso se disfrazan de 'sustitución de la coca'", dice el reporte.

Mientras tanto, las selvas tropicales de todo el sudeste de Asia son deforestadas todos los días para dar paso a las plantaciones de aceite de palma masivas, donde los trabajadores, incluso los niños, están atrapados en la esclavitud moderna para cultivar el aceite vegetal. Esto origina además que algunas especies animales estén al borde de la extinción y que se se contamine la atmósfera mediante la liberación de megatoneladas de gases con efecto invernadero.


¿Qué tienen que ver los snacks Doritos con esto? 

Cada año, PepsiCo –productora de las hojuelas– compra 427,500 toneladas de aceite de palma, dice la ONG SumOfUs. La organización afirma que “esta actividad contribuye a la esclavitud moderna en el sudeste de Asia, así como a la tala de selvas tropicales”.

Y con el propósito de generar conciencia entre los consumidores de estos snacks de la irresponsabilidad de PepsiCo, y de cara a las publicidades que se difundirán este domingo 1 de febrero en el Super Bowl (el partido final del campeonato de la National Football League, auspiciado por Doritos), SumOfUs ha lanzado el video 'A Cheesy Love Story – The Ad Doritos Don’t Want You to See'. En él, una pareja de enamorados obsesionados con los Doritos se llevan una ingrata sorpresa.

De hecho, la campaña de Doritos en la Super Bowl tiene gran popularidad y a ONG no encontró mejor coyuntura para su campaña.

Por su parte, PepsiCo rechazó la campaña y respondió así: “No nos sorprenden las continuas caracterizaciones erróneas de SumOfUs sobre nuestra política de aceite de palma. Son falsas y contrarias a la buena acogida que nuestras políticas han recibido de organizaciones de expertos en este campo”.

“PepsiCo ha declarado en repetidas ocasiones que estamos absolutamente comprometidos con alcanzar el 100% del aceite de palma de fuentes sostenibles en 2015 y cero deforestación en nuestras actividades. La campaña es solo ficción y no se basa en hechos, no hace nada para promover el diálogo positivo o afectar el cambio positivo”, agregó la empresa en un comunicado.

Mientras tanto, Sum of Us anunció que continuará mostrando al público que este producto perjudica al medio ambiente de una forma irreversible.