El trabajo de Gladys Alvarado gira en torno a la fascinación que ejerce la ruina y por fotografiar esos espacios que han perdido significación y son una constatación de la finitud, por no decir inutilidad, del esfuerzo humano. Esta serie de fotografías de Gladys Alvarado surge a partir de dos viajes a los Estados Unidos en las que tuvo oportunidad de visitar dos cárceles del siglo XX, que ahora están convertidas cada una en un museo. Estas dos cárceles (la Eastern State Penitentiary en Philadelphia y Alcatraz en San Francisco) fueron para la autora el primer encuentro con una ‘ruina moderna’. Es a partir de ahí que se estructura este trabajo de la fotógrafa, que llegó al Frontón buscando completar la serie sobre cárceles y terminó descartando las otras dos, debido a la fuerza histórica y emotiva que tiene esta isla en el imaginario nacional.

FRONTÓN v / © GLADYS ALVARADO

Alvarado comenta al respecto de esta fijación por la ‘ruina contemporánea’: "Si voy a una Huaca no me genera lo mismo. Hay una cercanía con esos espacios que funcionaron no muy lejos de tu propio tiempo y ahora son una ruina. [...] Es como una especie de vicio. La ruina me atrapa. [..] El Frontón tiene una carga mucho más fuerte. [...] Cuando te enfrentas a las fotos del Frontón, lo que te devuelven esas fotos es una cosa completamente distinta a las de otras fotos sobre ruinas."

FRONTÓN Xiii / © GLADYS ALVARADO

La consciencia sobre el peso que tenía la serie y el significado mismo de lograr fotografiar este lugar que resultaba inaccesible tanto en términos físicos como simbólicos, solo llego después de realizar dos visitas a la isla. Visitas en las que Alvarado pudo experimentar físicamente el estado de actual de la isla y registrar/ rastrear la huella de un pasado que permanece a la espera de ser situado de su lugar legitimo dentro del imaginario nacional. Las palabras da la fotógrafa son mucho más claras: "Mi encuentro con el Frontón sucede luego, cuando veo las fotos. Es en ese momento que entiendo el peso del trabajo, la relevancia que tenía la historia de la cárcel para mí y para los demás."

frontón XX / © Gladys alvarado

El proyecto fue exhibido originalmente en el Centro de la Imagen en agosto del 2009 y prueba de su relevancia es la cantidad de reflexiones que incitó. La muestra original motivó dos textos, además del escrito por Alvarado, uno de Jorge Villacorta y otro de Juan Carlos Estenssoro. En ambos se resalta la potencia simbólica que encierra el registro del estado de la isla, hoy convertida nuevamente en isla guanera. Ahora, cinco años después, el trabajo de Alvarado sobre el Frontón ha sido editado por Gustavo Buntinx y Victor Vich, como quinta entrega de la colección Partes de Guerra de Micromuseo, publicada ahora y por segunda vez en colaboración con el IEP. Insisto aquí en que la relevancia de este trabajo de Alvarado es palpable nuevamente gracias a las reflexiones que se suman a las que ya mencione: la introducción de Rolando Ames y los ensayos de Gustavo Buntinx y Victor Vich. Es importante mencionar también otra reflexión respecto de estas imágenes que no se incluyó en el libro por motivos presupuestales, las diapositivas de Mario Montalbetti que dan pie a una lectura muy valiosa de la pertinencia y el lugar que ocupan estas imágenes

FRONTÓN Xv / © GLADYS ALVARADO

Pasemos ahora a tratar de condensar, de un modo muy general, las ideas y reflexiones que surgen a partir de esta serie de fotografías. Para Gustavo Buntinx, lo que registran estas imágenes es "el hecho de cruzar un umbral invisible, una barrera imaginaria. [...] El Frontón casi desde el primer momento despertó el imaginario artístico de mucha gente, pero todas esas interpretaciones trabajaron desde el referente periodístico. Por razones obvias, parecía imposible cruzar el estrecho marino y experimentar en primera persona la densidad real de ese espacio. Eso genera una atención desbordada sobre los muy escasos documentos que aluden a los hechos. Gladys es la primera que cobra súbita consciencia del acto elemental de valentía que hace posible refundar esa mirada; esto solo es posible registrando una experiencia vital propia."

FRONTÓN XVI / © GLADYS ALVARADO

No hay manera de sentir en la ciudad la magnitud de una masacre de esa naturaleza, en este caso porque se dio en una isla, literalmente aislada de la ciudad; y también por un mutismo casi generalizado por parte de los actores de la masacre, un caso ya emblemático sobre las políticas, o ausencia de ellas, del Estado peruano frente a los años de la guerra interna. Es por eso que la mirada sobre las ruinas de este espacio que propone Alvarado conjuga tanto una visión personal sobre la violencia política con el valor documental intrínseco de las imágenes. Es un punto de vista que se sitúa fuera de un discurso politizado, pero no al margen de una postura política; la capacidad para registrar desde ese vacío que habita la isla es su forma de, emocionalmente vincularnos al hecho histórico.

FRONTÓN vi / © GLADYS ALVARADO

La naturaleza esta tomando de vuelta la isla y la corrosión deshace inevitablemente los restos de la cárcel. El escenario de la isla nos recuerda al imaginario post-apocalíptico de la industria cinematográfica; pero el trabajo de Alvarado excede las metáforas que nos gustaría ver en él. Sí, estamos viendo el fantasma de una parte de la historia de nuestra nación. Pero ese fantasma se presenta mas allá de sus atavíos histórico-políticos, en un grado profundo de humanidad, donde lo que queda es una sensación casi pura de la violencia. Una violencia que es una confrontación tanto con el absurdo de la matanza, como con lo minúsculos que son los actos del hombre frente a las fuerzas de la naturaleza. Como dice Buntinx lo que trasmite Alvarado no es “tan sólo el estado histórico, sino sobre todo la sensación primordial de ese espacio. La sensación sensorial y también psicológica.”

FRONTÓN ii/ © GLADYS ALVARADO

El pasado insiste porque no está resuelto, es un tiempo del que no somos capaces como sociedad de desligarnos. Las imágenes de Alvarado incitan a una discusión sobre un hecho de nuestra historia irresoluto y ahí radica su potencia. Lo interesante es desde donde nos interpela: desde nuestra emocionalidad más íntima, más humana. Ese es tal vez, el lugar desde donde debemos empezar a mirar nuestras heridas nacionales.


Gladys Alvarado
El Frontón, Demasiado pronto / Demasiado tarde
Partes de Guerra V
Gustavo Buntinx, Victo Vich eds. 
Micromuseo / IEP, Lima 2014.



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