sin ciencia no hay futuro

foto: fronterad.com

Sí, pues, los peruanos no somos ni seremos suizos

Cuando 'destrabar las inversiones' significa normar en beneficio directo de petroleras y mineras.

Publicado: 2014-06-26

El gobierno y los empresarios peruanos no han cesado de decir a los cuatro vientos que hay que destrabar inversiones, que el Perú tiene reglas ambientales demasiado exigentes que no obedecen a nuestra realidad, que no somos Suiza, que quienes hablamos de defender el medio ambiente somos antimineros o no queremos el crecimiento económico del país. Claro, las trabas –desde su punto de vista– obedecen a los nativos y poblaciones originarias que habitan en los territorios en los cuales las petroleras o mineras quieren operar, o a las ONG (aunque no pocos han apuntado al Ministerio del Ambiente, y, por tanto, a Manuel Pulgar Vidal y al OEFA). A continuación comparto la reflexión de Luis Hallazi Méndez, politólogo y especialista en derechos humanos, sobre la institucionalidad ambiental publicada en el blog del Instituto del Bien Común.

A pesar de que Perú no vaya al mundial hace 32 años, no por eso puede perder la oportunidad el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) para que en medio de la fiebre mundialista trate de sorprender a los ciudadanos y lo haga a través del Proyecto de Ley N° 3627/2013-PE, presentado al Congreso. Dicha Ley, según el MEF, buscaría establecer medidas tributarias, simplificar los procedimientos y permisos para la promoción y la dinamización de la inversión en el país, lo que se ha denominado el “paquete reactivador” de la economía.

Ya la experiencia en la impronta legislativa de nuestro país nos hace tener reparos en esta clase de medidas dispuestas a ser aprobadas al “caballazo”. Solo hace falta analizar y verificar que en dicho proyecto, básicamente, se busca beneficiar y dar un trato preferente a los “inversores”, que obviamente no son los medianos y pequeños empresarios. Todo esto a costa de reducir las competencias ambientales del Ministerio de Ambiente (MINAM), por ejemplo, para aprobar los Límites Máximos Permisibles (LMP) y los Estándares de Calidad Ambiental (ECA). Esto significa que bajo un criterio de “reactivación económica” (léase favorecer a los inversores), se tienen que reducir esos estándares de calidad ambiental en el agua, el aire y el suelo, puesto que los peruanos no son suizos y sus estándares son muy altos para las empresas extractivas. Por lo tanto, las distintas actividades extractivas de las empresas mineras y las petroleras podrían tener un mayor margen de contaminación y afectaciones a la salud de la población en perjuicio de un sano y equilibrado medio ambiente.

La diversidad biológica de nuestro país busca ser protegida en un primer paso por Zonas Reservadas, para después convertirse en Áreas Naturales Protegidas (ANP) a través de un Decreto Supremo. Con este proyecto se pretende que el MINAM no tenga competencia para la declaración de Zonas Reservadas, el cual sería de competencia de la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM). Lo sorprendente de esta medida es que tiene nombre propio, es decir, “destrabar las inversiones” significa normar en beneficio directo de una empresa petrolera que operará en la extracción de petróleo en el mar de Piura y Tumbes. Además del riesgo que significa para los ecosistemas la extracción de petróleo en los océanos y la Amazonía, así como la extracción de minerales en la cordillera, este proyecto pretende limitar la capacidad sancionadora de una institución que recién empezaba a caminar, el Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental (OEFA), dando varios pasos atrás ante un incipiente fortalecimiento institucional que parecía darse.

Es verdad que estas medidas normativas ya se veían venir, solo había que revisar los medios de comunicación de acceso masivo y de pertenencia mayoritaria al Grupo El Comercio, que bombardeaban diariamente mensajes como “destrabar las inversiones”, “seguridad jurídica para las inversiones” o eliminar la “permisiología”. Estos términos fueron ganando terreno, o mejor dicho, alienando a los pequeños empresarios y funcionarios medios hasta llegar a ciudadanos de a pie. El objetivo era generar confusión, erigir a la economía como el único indicador de bienestar, crear una falsa percepción. El crecimiento económico de 6% anual es lo que nos asegura dicho bienestar. Sin embargo, muchos no sabemos qué significa ese 6% a largo plazo, más aun si el sostén de ese crecimiento depende de las actividades extractivas primario exportadoras, con impactos ambientales irreversibles en los ecosistemas.

Los beneficiarios de estas medidas normativas son los inversores, muchos de ellos directivos y técnicos de empresas trasnacionales, unas pocas empresas nacionales y los que construyen los mensajes y los exhiben en medios de comunicación como los del Grupo El Comercio. Estos tipos de mensajes buscan la celeridad en la ejecución de proyectos rentistas en las inversiones que se hagan, no importa el costo mientras no ponga en riego sus ganancias. El papel del Gobierno de turno es facilitar la ejecución de esos proyectos y mantener su aceptación en las encuestas, lo que menos les importa es el fortalecimiento institucional de sectores como el ambiental. La visión del Gobierno es cortoplacista y la democracia se reduce a contiendas electorales. En suma, esta es la breve historia de la relación de empresas transnacionales y Gobiernos neoliberales.

Claro que es importante la promoción de inversiones con reglas claras y evitando la burocracia, pero cosa distinta es tratar que un Gobierno beneficie directamente a las empresas trasnacionales con “paquetazos” normativos como estos. Todo ello por ceder a las presiones mediáticas de una casta económica que solo piensa en su interés, a costa de desproteger derechos fundamentales como los de un medio ambiente sano y poner en riesgo la salud de los ciudadanos, además de olvidar su compromiso de fortalecer la institucionalidad democrática de un sector tan importante para el futuro como el ambiental.

Todo lo que debes saber sobre el 'Paquete Castilla' en LaMula.pe


Escrito por

ALBERTO ÑIQUEN G.

Editor en La Mula. Antropólogo, periodista, melómano, viajero, culturoso, lector, curioso ... @tinkueditores


Publicado en

Redacción mulera

Aquí se publican las noticias del equipo de redacción de @lamula, que también se encarga de difundir las mejores notas de la comunidad.