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El negocio del Cirque du Soleil

De cómo un circo de artistas callejeros en Canadá devino en una exitosa y millonaria compañía con más de 5,000 empleados.

Publicado: 2013-12-13

"Está muy bien tener un buen producto artístico, pero hace falta tener una buena gerencia de negocios", afirma Gilles Ste-Croix, uno de los cofundadores del Cirque de Soleil y actual director artístico, ante Kim Gittleson, de la BBC.

La compañía circense con sede en Montreal estuvo en Lima este año con el espectáculo Varekai, y pudimos ver de cerca una organización de primer nivel que hacía posible que 55 artistas salieran a escena todos los días. Un espectáculo que involucraba en total a 135 personas. Pero realmente esa era una cifra menor.

Formada en 1984 con el nombre de Le Club des Talons Hauts, cambió su nombre al actual luego de que presentaran en Québec el espectáculo 'Cirque de Soleil', el cual fue exitoso y estuvo lleno de acrobacias.

Es entonces que se dieron cuenta de que su 'arte en el aire' vendía, que era pagado. Probablemente porque en esos tiempos eran los únicos con ese estilo. Y con ese estilo cruzaron las fronteras, recorrieron buena parte de Europa y luego llegaron hasta Asia. Y, claro, nuestro continente también ha tenido el privilegio de albergar su carpa.

“En 1984, el gobierno canadiense tuvo presupuesto cultural para celebrar el aniversario número 450 del descubrimiento de Canadá. Nos pidieron a los artistas callejeros desarrollar un concepto para llevar los festejos a la provincia. Era nuestro sueño crear nuestro propio circo, así que me hice cargo y me convertí en el productor. Conseguí nuestro primer contrato con el gobierno por US$1 millón. Era un contrato, no una subvención”. Así recuerda los orígenes del circo Guy Laliberté, otro de sus cofundadores.

Guy cuenta que un espectáculo brindado en 1985 en Los Angeles les abrió la puerta al éxito y ya en 1987 empezaron a generar dinero. Ganaban millones de dólares y pasaron de ser una 'microempresa' a una mediana. Sin embargo, no todo fue fácil para los cofundadores. Muchos de los artistas callejeros querían sus ganancias de manera inmediata y no compartían la visión de largo plazo de Laliberté. Algunos se marcharon pero la mayoría se quedó en el circo. “Ellos preferían obtener los beneficios inmediatos de su trabajo; no entendían que teníamos que seguir reinvirtiendo en nuevas producciones para asegurar la longevidad. Les expliqué que sería la diferencia entre salir de gira sólo un año, o hacerlo por varios”, dice a la periodista de CNN, Dinah Eng.

En 1990 se presentaron en Londres, París y Japón y vendieron 120,000 entradas a un precio promedio de US$23. El éxito comercial y artístico les permitió contratos en Las Vegas (tienen siete espectáculos allí). Mystère se presentó 480 veces en su primer año en el Mirage Resorts. Después de eso, siguieron creciendo y las giras no se detuvieron.

Hoy en día el negocio de la carpa sigue adelante. Después de empezar el año con el fatídico accidente en el que uno de sus acróbatas cayó y murió y las consecuentes reacciones negativas y cancelaciones de contratos, el Cirque du Soleil se ha recuperado económicamente y sus espectáculos nuevamente recorren el mundo.  

Los cofundadores son conscientes de que no todos pueden pagar sus espectáculos, por ello hacen campañas de precios módicos. Por ejemplo, cuando estuvieron en Lima, niños de Villa El Salvador y otros distritos pudieron ver el espectáculo.

“Tenemos que ayudar a crecer a quienes no tienen estabilidad económica, o llegará el día en que muy poca gente pueda comprar lo que vendemos. Un porcentaje de nuestro negocio siempre se ha destinado a causas filantrópicas”, dice Guy. Mientras tanto, las arcas engordan.


El circo es un buen negocio

En el 2010 vendió más de 10 millones de entradas, con un precio promedio por boleto de US$75.

Tiene más de 5,000 empleados de 57 nacionalidades diferentes.

Con casi 20 giras y actuaciones en diferentes países, la empresa recauda anualmente más de US$1,000 millones.

Cada uno de sus espectáculos tarda dos años en desarrollarse y cuesta alrededor de US$25 millones.

Una vez creada la historia se contratan 200 empleados extra.

Seis meses antes del estreno, se empieza a ensamblar el espectáculo.

Se hacen modelos de la cabeza de cada uno de los participantes en una impresora 3D, para que los diseñadores puedan hacer los trajes a medida.

Los zapatos de lucha libre son los preferidos de los acróbatas y son confeccionados especialmente por zapateros.


(Con información de BBC y CNN)


Bonus track

Mira el espectáculo completo Mystère

Para saber de su estancia en Lima 

Una mirada de La Mula al interior del Cirque du Soleil en Lima



Escrito por

ALBERTO ÑIQUEN G.

Editor en La Mula. Antropólogo, periodista, melómano, viajero, culturoso, lector, curioso ... @tinkueditores


Publicado en

Redacción mulera

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