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IDL:De los guardianes socráticos a los decretos legislativos

Publicado: 2012-12-21

El Instituto de Defensa Legal realizó un análisis sobre el paquete de decretos legislativos del presidente Ollanta Humala en los sectores de Defensa y de Interior, a continuación parte de mencionada publicación:

1. Análisis general de los decretos: La ¿reedición de la reforma militar? y mucho ruido y pocas nueces en el sector Interior

La segunda vuelta electoral, en lo últimos comicios generales, planteó una serie de dudas en aspectos trascendentes para la vida democrática del país. Para que Ollanta Humala se hiciera del triunfo tuvo (frente a testigos) que hacer algunos compromisos. El, entonces, candidato Humala se comprometió a: tener un manejo responsable de la economía, respetar los plazos constitucionales, luchar contra la impunidad y la corrupción y a mantener una relación civil militar enmarcada en un contexto democrático, que no suponga un trato diferenciado a favor del sector del que fue parte durante muchos años.

Ya en el ejercicio de su mandato, dio señales contrarias pero dispersas, que nos generaban dudas pero no convicción. El presidente no desaprovechó ningún auditorio castrense para ir dándole forma a su visión sobre la democracia y su particular relación con las Fuerzas Armadas. Sólo como una muestra (más descriptiva que simbólica), en la Pampa de la Quinua en diciembre de 2011 dijo: “Yo creo que tenemos que alejar a los guardianes

socráticos de la Nación, de la República, de lo que es la política del día a día, porque la tarea del soldado es superior, porque está por encima de las discusiones de coyuntura política. El soldado es como un sacerdote, que está más allá del bien y del mal”. Luego de haber trazado la línea del tiempo de lo que para él es central: “El Ejército unido a su historia, esa es la verdad, pero no solamente es a su historia, porque su historia puede ser el pasado, es también al desarrollo, que es el futuro”.

Estamos, ahora sí, en el tránsito de “los guardianes socráticos” a unos decretos legislativos donde cobran vigor para imponernos, no sólo un nuevo enfoque, sino una relación distinta del poder con los militares, que está cargada de significativos riesgos.

En esa dirección, producto de la estrecha relación entre el presidente Humala y las Fuerzas Armadas y en el contexto de un continuo reclamo ciudadano por mayores niveles de seguridad, el Congreso delegó en setiembre de 2012 al Ejecutivo amplias facultades para legislar sobre Interior y Defensa. En su momento, la entrega de facultades del Congreso fue una suerte de declinación de competencias, puesto que el encargo era tan amplio que podía abarcar todo (o casi todo). Esto obligaba al Ejecutivo a ser muy cuidadoso, inclusive considerando que la delegación se consiguió con el respaldo justo.

Sin embargo no fue así, los temores de que la delegación de facultades podía desbordarse fueron confirmados: el presidente Humala ha emitido el elevado número de 26 decretos legislativos, entre el 7 y 10 de diciembre, que regulan cuestiones de seguridad ciudadana e Interior y temas comunes o de coordinación. En Interior, los temas son diversos como compras, migraciones, Ley de Carrera Policial, régimen disciplinario de la Policía, criminalística, Ley del Ministerio del Interior, etc. En Defensa también hay variedad de temas complejos como compras, Ley del Ministerio de Defensa, modernización de las FFAA, Ley del Servicio Militar, régimen disciplinario, capitanías y guardacostas, etc. Mientras que los temas comunes están referidos a salarios y al Sistema Nacional, que coordina en un solo paquete Seguridad y Defensa.

Se trata entonces de una modificación importante de las normas, que a lo largo de este informe vamos a mirar con más detalle centrándonos en algunas que nos parecen especialmente relevantes. Ahora bien, a pesar de la cantidad de cambios, muchos de ellos estructurales, el debate se ha centrado en ciertos temas sensibles, pero que no responden a la magnitud de lo que se plantean en los decretos. Por eso, el aporte que desde el IDL pretendemos, es generar un debate mayor respecto de este paquete navideño de decretos legislativos. Consideramos que en una sociedad democrática lo correcto hubiese sido que este importante conjunto de normas haya sido sometido a una discusión previa a su aprobación, ya que afecta aspectos centrales de la vida nacional.

En ese sentido, nuestro balance general de los decretos legislativos sobre los sectores Defensa e Interior contiene varios elementos. El primero de ellos es que hubo un exceso en el uso de las facultades otorgadas por el Congreso, las mismas que debieron  asumirse responsablemente considerando que no hubo un apoyo contundente por parte del Parlamento a esta delegación.

Los decretos muestran una disparidad respecto de los dos sectores involucrados. Como es lógico, lo militar tiene un peso mayor no sólo cuantitativo sino también cualitativo, lo que nos lleva a preguntarnos si estamos ante una nueva reforma militar impulsada por un presidente que efectivamente fue militar y reposa gran parte de su poder real en las Fuerzas Armadas. Por ello existe una inicial suspicacia, que ha sido confirmada luego del análisis, respecto de las normas que vinculan al sector Defensa: servicio de inteligencia, la repotenciación del Consejo de Defensa Nacional y su secretaría, el secretismo para temas militares (y también en temas del sector Interior), servicio militar, etc.

Un ejemplo palpable es la propuesta acerca del Servicio de Inteligencia, algo verdaderamente preocupante (Decreto Legislativo N° 1141). El fortalecimiento de este servicio nos hace recordar a un sistema similar —aunque ahora legalizado—que funcionaba bajo el régimen de Fujimori y Montesinos. Como lo dice Carlos Rivera en este informe, la Dirección Nacional de Inteligencia no sólo se encargará de producir inteligencia, sino también de ejecutar acciones, es decir, operaciones.

También planteamos críticas al escandaloso artículo 12 del Decreto Legislativo, que construye un muro de hierro respecto de los temas militares y del Interior, de modo que se mantenga fuera de la opinión ciudadana, información que, por principio, es pública. En suma, varios de los decretos establecen un nuevo rol de las Fuerzas Armadas, con mayores posibilidades de acción en temas que corresponden propiamente a civiles, protegido además por un velo de secreto, lo que determina el riesgo de una redefinición de las relaciones civiles-militares, en concordancia con la figura del ex comandante ahora presidente.

Respecto del sector Interior la situación es diferente. Mediante este paquete de decretos legislativos no se ha buscado una solución al problema de la seguridad ciudadana. Es imposible que lo hubiera hecho, puesto que la Policía es sólo un actor de un sistema de relaciones complejas. Ello, sobre todo, porque los cambios a nivel policial y del sector Interior, están especialmente referidos a la organización de las instituciones y de la carrera. Sin embargo, el mensaje a la ciudadanía apunta lamentablemente a que estas normas solucionaran nuestros problemas en esta materia.

Sin duda, el centro de los decretos prioriza al sector Defensa sobre Interior. Y eso marca un claro derrotero, que lejos del olor de santidad deja un olor a militar, en estas fiestas de cierre de año.

Lea todo el informe De los guardianes socráticos a los decretos legislativos.


Escrito por

Dany Valdez V

Periodista, con el sueño no tan loco de un mundo mejor. Redactora - reportera de lamula.pe @danyvaldezv


Publicado en

Redacción mulera

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