Yo me quedo en casa

A buscar La Paz

Publicado: 2012-10-12

Cuando a Andy Pando le dijeron que sería llamado al once de Markarián, sus ojos se llenaron de lágrimas. Con la voz cortada por el llanto, atendió a los cientos de periodistas que lo abordaban para ratificar su estado emocional ¿Estás contento por la convocatoria Andy? ¿Hace cuánto esperabas esta oportunidad Andy? ¿Andy, esas lágrimas son de alegría?

Es casi la misma reacción en cadena que se dio con el resto de hombres, todos ellos, pensativos, ensimismados, aún sin creer lo que estaban viviendo. Y es que para estos convocados, ganarse un lugar en la selección ha sido y es, probablemente, lo más cercano a tocar el cielo con las manos.

Estos monarcas del ande futbolístico nacional, deben de demostrar que la altura no es su único aliado para esta convocatoria y que bien podrían quitarnos de encima el complejo de perder los partidos antes de empezarlos.

Finalmente, hoy comprobaremos si estos superdotados que desafiaron a la resistencia de sus pulmones tienen la capacidad necesaria, también, para seguir siendo tomados en cuenta para otros partidos.

Nunca hemos ganado en La Paz

La historia lo dice claro: nunca hemos ganado en La Paz.

Dicha teoría parece haberla asimilado bien Sergio Markarián, quien ha declarado a los medios que “vamos a tratar de armar el mejor once, pero nada asegura que ganemos y rompamos la historia”.

El DT sabe bien los óbices de su profesión. Es consciente de lo complicado que es jugar en la altura. Ya en 1997, cuando dirigía a Sporting Cristal, cayó ante Bolívar en La Paz. En aquel entonces, vale recordar, la llamada “máquina celeste” contaba con refuerzos extranjeros y un equipo conformado, casi en su mayoría, por jugadores de selección.

Sabe, también, que en ese mismo año, se gestó una de las mejores campañas peruanas en Copas América (hasta antes de su llegada). El certámen se realizó enteramente en Bolivia y Perú mandó un equipo alterno.  Si, tal cual como intenta experimentar ahora. (Ver nota completa)

El uruguayo pone el parche. Y es que el altiplano es siempre traicionero. Prefiere mantener el perfil bajo. Tiene la oportunidad de sorprender y nadie lo contradice: ¿Quién dijo que esta vez sería distinto?

Hoy, sin embargo, la selección tiene la chance de buscar la paz con sus aficionados. Puede dar la sorpresa. Aunque en el fútbol, como bien se sabe: nada está dicho.


Escrito por

Gianfranco Hereña Rodriguez

@GianfrancoHR: estudiante de comunicaciones en la Universidad de Lima. Amante del buen fútbol y la literatura.


Publicado en

Redacción mulera

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