Fritz Du Bois: Los violadores deben ser castrados

Publicado: 2011-09-22

En su última columna editorial, el director de Perú 21, Fritz Du Bois muestra su indignación por los actos de violación a menores que han aparecido en la última semana.

"Diariamente reportamos violaciones a menores en lo que parece ser una alarmante tendencia creciente que ya empieza a angustiarnos. Al punto que, en la mañana, uno duda en abrir el diario por el temor de encontrarse con nuevos y monstruosos casos.", afirmó el director de Peru 21.

Frente a este problema, Du  Bois propone como alternativa viable la castración física a los violadores. Este tipo de pena, también propuesta por el Monseñor Bambarén, tendría una fuerte función disuasiva y aseguraría que los violadores no repitan su delito.

A continuación la columna de Du Bois:

¡¡¡Córtenselos en el acto¡¡¡

Esta semana da la impresión de que las puertas del infierno se han abierto y decenas de monstruos nos han inundado. Primero hemos visto las imágenes de video de un padre tratando de violar a su hija de 12 años. Ahora tenemos a un padrastro violando y asesinando a su pequeña hijastra de solo cinco años.

Diariamente reportamos violaciones a menores en lo que parece ser una alarmante tendencia creciente que ya empieza a angustiarnos. Al punto que, en la mañana, uno duda en abrir el diario por el temor de encontrarse con nuevos y monstruosos casos.

Sin embargo, el sistema judicial y policial parece que estuviera a favor del enfermizo criminal. Por ejemplo, la indignante filmación del intento de violación la tuvo que realizar la madre de la niña para asegurarse de que contaba con evidencia para que le hicieran caso. Ella había denunciado al padre por un incidente anterior, pero la Policía argumentó falta de pruebas y el sujeto fue rápidamente liberado solo para que volviera a intentarlo.

En general, los procesos judiciales de violadores no son prioritarios, por lo que es frecuente encontrar reincidentes que habían sido acusados y que debieron ser condenados pero, como sus juicios están empantanados, andan libres para seguir violando.

Por otro lado, los anuncios de sucesivos gobiernos de establecer comisarías femeninas –lugares con personal especializado y, en los cuales, estos casos pueden ser adecuadamente tratados– han quedado en ofrecimientos. En realidad, para la víctima de una violación, la pesadilla continúa cuando efectúa la denuncia y es, usualmente, objeto de maltrato.

Por ello, nos parece una buena idea la propuesta del monseñor Bambarén, de que los violadores sean físicamente castrados. Lo cual, aparte de ser una pena muy disuasiva, limitaría el daño que podrían ocasionar si volvieran a transitar por la sociedad.

Además, pensar que el Estado peruano –que no puede ni siquiera controlar el interior de un penal– va a lograr rehabilitar a un violador devolviéndolo sano, para que lleve una vida normal, es el reflejo de una absoluta ingenuidad.

Incluso, como a la ministra de la Mujer le han quitado su principal función –al crear el Ministerio de Inclusión–, pero la quieren mantener en el cargo, se le debería encargar, a fin de que tenga algo de trabajo, un proyecto nacional para atacar, en los frentes judicial y policial, la ola de violaciones que enfrentamos.