Escribe: Juan Aedo Guzmán, historiador y periodista chileno

Con el candidato de derecha y expresidente Sebastián Piñera ubicado en la primera posición en la primera vuelta de las elecciones presidenciales de Chile con un 36,6%, y seguido por el 22,7% de los sufragios obtenido por el candidato de la coalición gobernante de centro e izquierda Alejandro Guillier, las elecciones presidenciales en Chile están completamente abiertas. Esto ha provocado una desmoralización en la campaña de Piñera, pues el expresidente estuvo muy por debajo del 40% de la votación que todas las encuestas le pronosticaban antes de la elección, a la vez que mantiene vivas las esperanzas del oficialismo de ganar en segunda vuelta.  

Ahora ambos candidatos deberán iniciar una batalla en una segunda vuelta electoral (balotaje) por la obtención de una mayoría que puede resultar muy esquiva. Piñera ya ha dado señales de ir en búsqueda de los votos obtenidos por el pinochetista y ultraderecha José Antonio Kast, quien obtuvo el cuarto lugar en la elección con un 7,9%. Por su parte, Alejandro Guillier apuntará a conquistar el 20,3% los votos obtenidos por la representante del Frente Amplio, Beatriz Sánchez.

Sin embargo, aún si los candidatos en segunda vuelta pudieran seducir a estos votantes, ambos estarían a cinco puntos porcentuales de la mayoría absoluta necesaria para ganar en segunda vuelta, lo que hace sumamente importante ir a la búsqueda del 10% restante de los votos, obtenidos por candidatos menores ubicados en el centro político.


Una política que se transforma

Dentro de la coalición oficialista Nueva Mayoría, que llegó dividida a esta elección presidencial y parlamentaria, el ala conservadora que se oponía a las reformas impulsadas por la Presidenta Michelle Bachelet ha sido claramente derrotada en las elecciones parlamentarias, como lo demuestra el fracaso electoral del centrista Partido Demócratacristiano. Su candidata presidencial Carolina Goic obtuvo sólo un 5,9% de los sufragios y la mayoría de sus parlamentarios más emblemáticos perdieron su escaño. Por el contrario, el candidato del ala izquierda Alejandro Guillier pasó a segunda vuelta, mientras que los partidos Comunista y Socialista que lo apoyan mantuvieron o aumentaron su representación en el Congreso

En tanto, el Frente Amplio, naciente coalición de partidos de izquierda formada hace menos de un año, además de llegar en tercer lugar en la elección presidencial con la periodista Beatriz Sánchez, ha logrado convertirse en la tercera fuerza en el Congreso con 20 escaños en esta elección parlamentaria, con un discurso que apunta a profundizar las reformas iniciadas por la actual Presidenta de Chile Michelle Bachelet. Entre los escaños parlamentarios se reeligieron como diputados los exdirigentes de las manifestaciones estudiantiles iniciadas el año 2011, Giorgio Jackson y Gabriel Boric, que obtuvieron altísimas votaciones y representan una renovación generacional de la política chilena.

Mientras en la derecha, la coalición Chile Vamos del expresidente Sebastián Piñera enfrentar el problema que le implicará cualquier intento de acercamiento al candidato de ultraderecha José Antonio Kast, que limitaría sus opciones de crecer electoralmente hacia el centro político.


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