Estamos ante el quinto derrame de petróleo en la Amazonía peruana. Esta vez en la boca del río Urituyacu, tributario del río Marañón. El hallazgo lo informó el domingo 21 Gilter Yuyarima, agente pastoral de la comunidad nativa Nueva Alianza. Ayer, Petroperú, la operadora del Oleoducto Norperuano, indicó que está atendiendo la emergencia. Incluso dijo que “las fugas ya fueron controladas", y que investigará las causas.

Al cierre de esta nota, los comuneros están preocupados y contaron a LaMula.pe que hay decenas de peces muertos en las zonas de río que contienen crudo. "No solamente en las zonas cercanas a los kilómetros 54-55, sino también en los kilómetros 41-43. Y eso que no hemos recorrido más camino", cuenta César Mozombite, morador de Cuninico (a pocos minutos de la zona del reciente derrame), y que ya en el 2014 vio los graves efectos del petróleo en ese río.

"¿Y ahora? ¿Qué va a decir Petroperú? ¿Cómo va a actuar para solucionar este derrame? No basta con decir que tiene un plan de contingencia. ¿Por qué continúan los derrames de petróleo? ¿Cuándo le vamos a importar?", dice.

Mientras la estatal informa que ha reportado la fuga a las autoridades competentes y Osinergmin anuncia que supervisa el derrame, compartimos las imágenes difundidas por el sacerdote español Manolo Berjón, quien acompañó a los lugareños en el recorrido siguiendo la huella del petróleo. 

 Por su parte, Chad Miller, morador de Cuninico que también participó del recorrido, señala: "Estos peces estaban huyendo del derrame, pero no llegaron muy lejos, estaban fuertemente impactados". Y comparte dos videos:

 


¿Estos peces son víctimas del reciente derrame o de las huellas del derrame que -aseguran los moradores de Cuninico- aún permanece en su territorio desde junio del 2014? Las autoridades correspondientes deben investigar y hacer nuevos análisis, pues las comunidades nativas afectadas temen comer carne de pescado contaminado, además de otros peligros para su salud. De Osinergmin y OEFA se espera que hagan un seguimiento de esta fuga y determinen responsabilidades.

Por su parte, Petroperú debe explicar las causas de este nuevo derrame, pero además -como dicen los moradores de las comunidades de Loreto- informar qué medidas empleará para evitar que ya no haya más derrames. Pues aunque el oleoducto no está en operaciones, ha vuelto a ocurrir una desgracia para el medio ambiente y las comunidades aledañas al tramo I.