Nunca antes Juan Luis Cipriani había estado tan de moda. Célebre por una postura que roza con el fascismo en casi todos los temas, -eso sí, escudándose siempre en la fe de la institución que representa-, el cardenal peruano parece estos días haber tocado fondo en la antipatía que despierta en un gran sector de la población.

Pero no solo quienes abogan por un Estado laico en el que ninguna iglesia interfiera en temas de debate público son quienes hoy piden que Cipriani deje definitivamente el panorama político -al que nadie ha invitado-, sino los mismos feligreses católicos que, al parecer, necesitaban una prueba determinante para sumarse, como el descubrir que ni siquiera sus sermones son de autoría propia.

A través de la famosa plataforma avaaz.org, que es utilizada libremente para pedir apoyo a una causa, se ha publicado una carta solicitándole al mismísimo Papa que deje de hacerse el desentendido y ponga cartas en el asunto en el escándalo de los plagios de Cipriani -convertidos ya en noticia rebotada por importantes medios internacionales como BBC y New York Times-, separándolo definitivamente del cargo institucional que ejerce en la iglesia católica peruana.

Aquí la carta al completo:

Su Santidad, Papa Francisco:

Los peruanos hemos asistido en días recientes al descubrimiento de al menos seis plagios cometidos por monseñor Juan Luis Cipriani, Arzobispo de Lima. 

Los plagios del Cardenal han sido cometidos, entre otros casos, en homilías y sermones, en misas y ceremonias que formaron parte de los programas oficiales de celebración de las Fiestas Patrias peruanas, en las misas de Te Deum de los años 2006, 2009, 2014 y en al menos dos artículos publicados en el más antiguo diario del Perú, el diario El Comercio, que ya denunció los plagios y ha prescindido de las colaboraciones del Cardenal en el futuro. 

Las víctimas de esos plagios han sido tanto miembros de la Iglesia, como el Papa Pablo VI y el Papa Emérito Benedicto XVI, así como un filósofo español, Alejandro Llano Cifuentes, y un pensador político peruano de la primera mitad del siglo pasado, Víctor Andrés Belaunde, que alguna vez presidiera la Asamblea General de las Naciones Unidas. Para cuando usted reciba esta carta, podrán ser más, porque los plagios del Cardenal se están descubriendo a un ritmo de uno cada par de días. 

Al pueblo peruano, mayoritariamente católico, lo indigna esta nueva faceta en la ejecutoria pública de monseñor Cipriani, que se suma a su cerrada alianza con la dictadura corrupta y criminal de Alberto Fujimori, su culpa por omisión en la defensa de sus feligreses en Ayacucho en los años de nuestro atroz conflicto armado interno, su actuación pública constante como defensor de los lobbys mineros corporativos y transnacionales, en desmedro de los más pobres ciudadanos peruanos, moradores de lugares que esas empresas destruyen y contaminan desde hace años, sus reiterados insultos contra los defensores de los derechos humanos en un país donde los más pobres y los más vulnerables con frecuencia ven esos derechos esfumarse ante sus ojos o pierden la vida tratando de hacer que se respeten. 

Sentimos que, por la salud de una institución importante en la sociedad peruana, como lo es la Iglesia Católica, y por la salud de esa sociedad en general, la permanencia de monseñor Cipriani en su cargo se ha vuelto radicalmente insostenible. Después de un inicio histórico, como Su Santidad sabe, violento y vertical, la historia de la Iglesia Católica en el Perú está imbricada en el tejido de lo peruano, y no poco de esa relación viene del profundo aporte espiritual e intelectual de los filósofos y teólogos católicos peruanos que colocaron el tema de la lucha contra la pobreza en el centro de las aspiraciones de la Iglesia en décadas recientes, con la intención de hacer con ello a la Iglesia Católica, queremos creer, más Católica y más justa. 

No todos quienes firman esta carta son creyentes católicos, pero todos somos peruanos y la vida de todos nosotros está gravemente afectada por el poder que ostenta monseñor Cipriani en nuestro país. En manos de usted está dar la venia para que tengamos de inmediato un país moralmente más limpio, cuanto antes. Le estamos profundamente agradecidos por su atención.

Puedes sumarte a este pedido ingresando aquí.


Notas relacionadas en LaMula.pe

Juan Luis Cipriani se victimiza y dice que debieron tomar su plagio con 'espíritu deportivo'

Cipriani intenta justificar plagio y El Comercio le hace el pare

Los plagios de Cipriani ya son noticia internacional

La FEPUC se pronuncia sobre el plagio de Juan Luis Cipriani

Cipriani y la doble moral de la Iglesia Católica

El otro mensaje a la Nación: el archivo Cipriani