La eterna disputa entre autoridades federales y estatales de los Estados Unidos respecto al reconocimiento legal de las parejas conformadas por personas del mismo sexo, podría llegar a su fin en junio, cuando el Tribunal Supremo emita su decisión final sobre la legalización del matrimonio homosexual en todo el país.
El debate llevado a cabo este martes se centró en las interrogantes por parte de los nueve jueces a quienes están a favor de la legalización y a aquellos que defienden el poder y la autonomía que tienen los Estados por encima del Gobierno federal para legislar sobre el asunto.
El presidente del Tribunal, John Roberts, señaló durante la audiencia -que tuvo una duración de dos horas y media-, que "todas las definiciones que he visto, desde hace docenas de años, definen el matrimonio como la unión entre un hombre y una mujer. Obviamente, si ustedes tienen éxito, esa definición no estaría vigente nunca más", dejando en claro la importancia de la discusión en torno al reconocimiento de los derechos de gays y lesbianas en el país norteamericano.
Una de las expositoras a favor de la legalización, la defensora de los derechos homosexuales Mary Bonauto, señaló que las parejas conformadas por personas del mismo sexo tienen el mismo derecho a casarse que los ciudadanos heterosexuales tal y como establece la Decimocuarta Enmienda a la Constitución, en la que se señala "igual protección ante las leyes" para todos, por lo que el tema de fondo "no es tratar de cambiar la definición del matrimonio".
Entre los miembros del Tribunal el derecho de las parejas homosexuales tuvo a Sonia Sotomayor como su principal aliada, quien sostuvo que con el cambio en la legislación nadie vería socavado su derecho a la libertad.
"Nadie le está quitando nada a nadie. Cada individuo en esta sociedad elige, si puede, su orientación sexual y con quién se casa (...) Sospecho que incluso si se dan derechos a los gays para casarse, muchos elegirán no hacerlo. Igual que las hacen parejas heterosexuales. Así que nadie le está quitando la libertad a nadie", sostuvo Sotomayor, la primera magistrada hispana en llegar hasta el órgano judicial más alto de los Estados Unidos.
John J. Bursch, representante del estado de Michigan -uno de los casos de alto perfil que estudiaron los jueces junto a otros tres de Kentucky, Ohio y Tennessee-, pretendió mostrarse tolerante en una conferencia de prensa posterior a la audiencia sosteniendo que su Estado "no se está en contra de ningún matrimonio, pero la definición de este está en la Constitución. Se puede cambiar dialogando y hablando, de forma que sean las personas las que decidan, los estados, y no los jueces".
Las posturas más conservadoras viniendo de parte de los jueces Antonin Scalia y Anthony Kennedy, quienes se mostraron resistentes a cambiar la definición de un concepto que tiene 'milenios'.
"Nos están pidiendo que decidamos lo que ninguna otra sociedad había decidido antes de 2001", sostuvo Scalia, en referencia a la entrada en vigor de la ley que permitió el matrimonio entre homosexuales en los Países Bajos.
Lo cierto es que en los últimos años el Tribunal Supremo ha dado cuenta de una apertura y garantía de respeto a los derechos de los homosexuales en Estados Unidos que a los conservadores no les ha hecho gracia alguna.
El 26 de junio de 2013 el mismo Tribunal declaró inconstitucional la Sección 3 de la Ley de Defensa del Matrimonio por tratar de retirar la protección a matrimonio (DOMA por sus siglas en Inglés) ya que esta definía al mismo como la unión solamente de un hombre y una mujer. Consideraron que con dicha sección de la norma solo se buscaba "desacreditar y perjudicar a los que el Estado, mediante sus leyes de matrimonio, trató de proteger en la personalidad y la dignidad".
Solo resta esperar.
Notas relacionadas en LaMula.pe
EEUU permite a matrimonios gays declarar impuestos
EE.UU. dará protección igualitaria a todos los matrimonios gay